Apple con un problema impositivo en ciernes en Irlanda

Apple tiene fama  de tener gran habilidad  para evadir impuestos en cualquier parte del mundo. Hace unos pocos meses su CEO Tim Cook anunció intenciones de instalar un inmenso centro de datos en Athenry, un antiguo pueblo medieval en la costa occidental de Irlanda que fue totalmente devastado por la hambruna del siglo 19.

Para Athenry, que todavía lucha por recuperarse de la última crisis financiera del país, la instalación de un centro de datos que implica una inversión de € 850 millones equivale a maná del cielo. Ese centro de datos, explica Cook, alimentará servicios online como iTunes y App Stores.

La decisión de Apple es una muestra evidente de que la estrategia Irlandesa de convertirse en base europea para las principales compañías tecnológicas norteamericanas  está resultando y creando empleo.  Enda Kenny, el primer ministro, asegura que la instalación llevará enormes beneficios  a la región rural necesitada de empleos. Richard Bruton, ministro de trabajo, llama al centro que se instalará en Galway un gran ejemplo de lo que es posible con las políticas adecuadas.

Pero esas políticas, tan tentadoras para las multinacionales. Podrían acarrear al país y a la multinacional un gran dolor de cabeza. Sobre esta cálida relación entre Irlanda y Apple se cierne uno de los temas más conflictivos del momento: el de los acuerdos impositivos preferenciales.

Dublin está siendo investigada por  la UE como uno de los países que ofrecen ventajas impositivas ilegales a las multinacionales.  La Comisión Europea ha dicho que pronto emitirá decisiones sobre cuatro casos testigo: Apple en Irlanda, Starbucks en los Países Bajos y Fiat Finance and Trade y Amazon en Luxemburgo.

 

Bruselas está usando una metodología revolucionaria y polémica para  imponer su posición y, si decide que ha habido delito tiene los poderes para imponer las más severas penas  de toda la historia de la UE. La comisión podría obligar a los gobiernos a recuperar 10 años de impuestos no pagados.

Apple, por su parte, ya advirtió a sus inversores que podrá sufrir grandes pérdidas materiales si la UE obliga a Irlanda a exigir el dinero. Según la revista Forbes, Apple tiene una holding Company sin operaciones ni empleados en la cima de sus operaciones extranjeras. Esa compañía sirve también como  grupo financiero de la compañía. Apple Inc., la empresa madre  norteamericana de todo el grupo, paga impuesto s en Estados Unidos sobre sus ganancias sobre la inversión de esta compañía. Por otro lado, la H y no ha pagado impuestos en cinco años, siempre según Forbes. Holding Company no paga impuestos a ningún gobierno.

 

Debajo de la holding Company hay una empresa principal irlandesa que tiene los contratos con los fabricantes chinos y es propietaria del inventario que aquellos producen. También en este caso no tiene residencia impositiva en ningún lado a pesar de haber pagado impuestos a Irlanda en años recientes, pero a una tasa muy inferior a la tasa estatutaria.

 

Irlanda, por otro lado, es un paraíso fiscal. La definición europea de paraíso fiscal  es un país  que acuerda con compañías extranjeras  que no tienen sus negocios allí.  Si Irlanda fuera un país legítimo de bajos impuestos, todas las filiales irlandesas de Apple estarían pagando 12,5% de sus ingresos. Pero, aparentemente, las filiales que sí pagan  lo hacen por debajo de la tasa estipulada mediante un cálculo especial de ingresos.  

 

 

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