Alimentos naturales, un negocio con altibajos en Wall Street

El éxito tiene sus costos, como lo sabe Whole Foods Market. Las acciones de este líder en alimentos “orgánicos” (¿no lo son todos?) fueron castigadas porque su utilidades esta vez no alcanzaron 10%.

No importa que el crecimiento de ventas en abril-junio fuera 9,9%, muy próximo al doble dígito –expresión de moda, que en realidad podría significar hasta 99,99%, un dislate- ni que sus competidores se sentirían felices de andar entre 2 y 3%. El mercado hizo bajar hasta 17% el papel y lo dejó en US$ 48.

De inmediato, “Barron’s” y otras publicaciones de su tipo recomendaron volver a comprar, pues “WFM sigue siendo un minorista innovador, cuyo impulso en el segmento es muy promisorio”. Bien visto, no se acaba el mundo porque el aumento de ventas sea un poco menos intenso. Máxime si los ingresos subieron 16% en 2005 (a US$ 1,22 por acción) y pueden hacerlo hasta 1,40 (+15%) al cierre del presente ejercicio contable, en septiembre.

“La historia de la firma tiene estos momentos pasajeros”, señala Jack Robinson, administrador de un fondo que tiene esos papeles desde hace quince años. Pronostica que las acciones WFM subirán hasta 100% en tres a cinco años. Este experto es conocido por su buen olfato. Cuando “Barron’s” se ocupó de WFM, en 2003, sus papeles cotizaban en alrededor de US$ 25 y Robinson predijo que llegarían a 50. A fin de 2005, ya tocaban US$ 79.

Resulta sugestivo que “las actuales presiones bursátiles exhiban un patrón ya visto a principios de 2003, cuando las ventas de WFM subieron ‘apenas’ 7%. Pero, luego, se recobraron a más de 10% y las acciones volvieron a ganar terreno”, recordaba Edward Aaron (RBC Capital Markets). Este analista espera que el proceso se repita y los papeles pasen de US$ 66, 37% sobre los presentes niveles.

A todo esto, el segmento de alimentos naturales ya no es marginal, particulamente después de que Wal-Mart Stores lo incorporara a su gama. La cadena empezó a ofrecer leche, manteca de maní y una variedad de rubros “orgánicos”. No obstante, Whole Foods sigue siendo líder de mercadom pues ambas firmas apuntan a sectores diferentes. Sin duda, WFM se orienta a estamentos urbanos de mayor poder adquisitivo, operando en puntos y mercados muy distintos entre sí.

Hasta julio, por cierto, Wall Street vivía una euforia cifrada en alimentos naturales. No sólo en los paneles sino, inclusive, en los restaurantes más caros del área. A principios de año, Whole Foods se pagaba encima de cincuenta veces sus utilidades estimadas para todo 2006. La baja de las últimas semanas achicó a 34 la relación precio-ganancia; o sea, el nivel en marzo de 2003. Ninguna de estas cifras es módica, por cierto.

No importa que el crecimiento de ventas en abril-junio fuera 9,9%, muy próximo al doble dígito –expresión de moda, que en realidad podría significar hasta 99,99%, un dislate- ni que sus competidores se sentirían felices de andar entre 2 y 3%. El mercado hizo bajar hasta 17% el papel y lo dejó en US$ 48.

De inmediato, “Barron’s” y otras publicaciones de su tipo recomendaron volver a comprar, pues “WFM sigue siendo un minorista innovador, cuyo impulso en el segmento es muy promisorio”. Bien visto, no se acaba el mundo porque el aumento de ventas sea un poco menos intenso. Máxime si los ingresos subieron 16% en 2005 (a US$ 1,22 por acción) y pueden hacerlo hasta 1,40 (+15%) al cierre del presente ejercicio contable, en septiembre.

“La historia de la firma tiene estos momentos pasajeros”, señala Jack Robinson, administrador de un fondo que tiene esos papeles desde hace quince años. Pronostica que las acciones WFM subirán hasta 100% en tres a cinco años. Este experto es conocido por su buen olfato. Cuando “Barron’s” se ocupó de WFM, en 2003, sus papeles cotizaban en alrededor de US$ 25 y Robinson predijo que llegarían a 50. A fin de 2005, ya tocaban US$ 79.

Resulta sugestivo que “las actuales presiones bursátiles exhiban un patrón ya visto a principios de 2003, cuando las ventas de WFM subieron ‘apenas’ 7%. Pero, luego, se recobraron a más de 10% y las acciones volvieron a ganar terreno”, recordaba Edward Aaron (RBC Capital Markets). Este analista espera que el proceso se repita y los papeles pasen de US$ 66, 37% sobre los presentes niveles.

A todo esto, el segmento de alimentos naturales ya no es marginal, particulamente después de que Wal-Mart Stores lo incorporara a su gama. La cadena empezó a ofrecer leche, manteca de maní y una variedad de rubros “orgánicos”. No obstante, Whole Foods sigue siendo líder de mercadom pues ambas firmas apuntan a sectores diferentes. Sin duda, WFM se orienta a estamentos urbanos de mayor poder adquisitivo, operando en puntos y mercados muy distintos entre sí.

Hasta julio, por cierto, Wall Street vivía una euforia cifrada en alimentos naturales. No sólo en los paneles sino, inclusive, en los restaurantes más caros del área. A principios de año, Whole Foods se pagaba encima de cincuenta veces sus utilidades estimadas para todo 2006. La baja de las últimas semanas achicó a 34 la relación precio-ganancia; o sea, el nivel en marzo de 2003. Ninguna de estas cifras es módica, por cierto.

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