Vínculo comercial con el mundo: el peor desde 2010

Desde el fin de la convertibilidad, las exportaciones e importaciones vienen en caída y en 2014 retrocedieron 34%. En dólares corrientes representa una gran reducción de la apertura económica, según DNI.

3 febrero, 2015

En 2014 las exportaciones de bienes de empresas argentinas cayeron alrededor de 12% mientras las importaciones descendieron 11%. El comercio exterior en su conjunto: exportaciones más importaciones, representó unos 20 mil millones de dólares menos en 2011 (caída de 13%) y casi unos 18 mil millones menos que en 2013 (11% de caída).

 

Si se agrega el comercio de servicios, que en 2014 fue de unos 13.000 millones de dólares menos que el de 2013, la entrada y salida comercial total en el año último sumó unos 30.000 millones de dólares menos que el año anterior, señala el director general de Desarrollo de Negocios Internacionales (DNI), Marcelo Elizondo.

“Estamos ante una caída en el volumen total de comercio (11,6%) que es en términos porcentuales la mayor desde 2009 (momento de impacto de la crisis internacional); que es la segunda mayor desde 2002; pero que en términos de dólares (valores nominales en moneda internacional), presenta una cifra (18.132 millones de dólares de reducción en un año) también sólo superada por la de 2009 y que es nada menos que un tercio mayor que la cifra de reducción del comercio exterior observada tras la caída de la convertibilidad en 2002 (11.842 millones)”, analiza el informeDNI número 115.        

 

Tres años (2012, 2013 y 2014) con resultados más bajos que los obtenidos en el mejor registrado hasta ahora (2011) repite un fenómeno que no se veía desde de 1981 y sus tres años sucesivos.

 

La Argentina exportó (en bienes físicos) el año pasado 12.000 millones de dólares menos que en 2011 y casi 10.000 millones menos que en 2013.

 

Este fenómeno coloca a las ventas externas argentinas ante la peor situación si se compara la participación de las exportaciones en el PBI. Sólo 14,17% del PBI, que representa el peor porcentaje desde que desapareció la convertibilidad.

 

Lo expuesto muestra la necesidad de profundas reformas en el entorno de negocios de los actores dedicados al comercio internacional, concluye.

Introducción

 

Las cifras oficiales publicadas en los últimos días dan cuenta de que en 2014 las exportaciones de bienes de empresas argentinas cayeron alrededor de 12% (de haber logrado unos 81.600 millones en 2013, descendieron a menos de 71.935 millones en 2014); mientras las importaciones en nuestro país descendieron 11% (de 73.600 millones a 65.200 millones).

 

Por ello, además, el saldo comercial sumó sólo unos 6.680 millones de dólares, lo que lo convierte en el más bajo en un decenio.

 

La primera reflexión que lo antedicho genera debería referirse al comercio exterior en su conjunto: exportaciones más importaciones (lo que revela el grado de inserción internacional de la economía).

 

El comercio exterior argentino está exhibiendo inquietantes resultados, menguantes año a año. Sufrimos asilamiento, mientras en el mundo la suma de las exportaciones totales ha crecido 3% (en 2014).

 

En 2011 el comercio total de bienes argentinos con otros mercados había arrojado 157.886 millones de dólares (fue el año de mayor dimensión del comercio internacional), pero a partir de ese momento nuestra vinculación por esta vía con el resto de los países comenzó a descender, por lo que en el 2013 el conjunto de operaciones internacionales por comercio de bienes ya se redujo a 155.316 millones, y que en el reciente 2014 esa suma apenas alcanzó 137.184 millones de dólares. Esto último representa una cifra unos 20 mil millones de dólares más baja que en 2011 (13% menor) y casi unos 18 mil millones menor que en 2013 (11% menor).

 

Si a eso se le agrega el comercio de servicios, que en 2014 fue unos 13.000 millones de dólares menor al de 2013, nos encontramos con un flujo de entrada y salida comercial total que fue en el año último de unos 30.000 millones de dólares menos que el año anterior. Notoria reducción del vínculo con una economía global en la que el comercio internacional ya explica el 40% del producto total.

 

La caída del comercio total de mercancías

 

En verdad, si se computan todos los años desde que se inició el siglo XXI, se descubre que estamos ante una caída en el volumen total de comercio (11,6%) que es en términos porcentuales la mayor desde 2009 (momento de impacto de la crisis internacional); que es la segunda mayor desde 2002; pero que en términos de dólares (valores nominales en moneda internacional), presenta una cifra (18.132 millones de dólares de reducción en un año) también sólo superada por la de 2009 y que es nada menos que un tercio mayor que la cifra de reducción del comercio exterior observada tras la caída de la convertibilidad en 2002 (11.842 millones).

 

El impacto de las exportaciones

 

La adicional reflexión puede enfocarse al respecto en la principal razón del descenso ates observado: la pérdida de capacidad exportadora. Tres años (2012, 2013 y 2014) con resultados más bajos que los obtenidos en el mejor año registrado hasta ahora (2011) repite un fenómeno que no se veía desde de 1981 y sus tres años sucesivos.

 

La Argentina exportó (en bienes físicos) el año pasado 12.000 millones de dólares menos que en 2011 y casi 10.000 millones menos que en 2013.

 

Este fenómeno coloca a las ventas externas argentinas ante la peor situación si se compara la participación de las exportaciones en el PBI. Sólo 14,17% del PBI, que representa el peor porcentaje desde que desapareció la convertibilidad.

 

Ahora bien: las cifras antes expuestas no parecen mostrar un suceso sino un proceso. No estamos ante un mal año, sin ante varios años de pérdida de capacidad vinculativa, productiva y comercial, con el resto del mundo.

 

Alta Inflación de costos, atraso cambiario, gravosa presión tributaria, sobreregulación en la economía, dificultad en el acceso a servicios (desde la logística hasta el financiamiento), conflictividad entre los factores, pérdida de intensidad y efectividad en las acciones públicas internacionales (negociaciones o promoción externas para facilitar el comercio con otros países); han producido baja tasa de inversión, diferimiento de decisiones comerciales, pérdida de productividad y competitividad, y reducción de cualidades para los negocios transfronterizos.

 

Exportaciones como porcentaje del PBI

año 2001

9,86

año 2002

24,97

año 2003

23,11

año 2004

22,59

año 2005

22,06

año 2006

21,74

año 2007

21,36

año 2008

21,34

año 2009

17,94

año 2010

18,44

año 2011

18,41

año 2012

16,01

año 2013

15,81

año 2014

14,17

 

 

 

Evaluación final

 

La Argentina se encuentra ante al necesidad de reformular las condciones de acción de los actores económicos sometidos al comercio internacional. Malos resultados impactan definiitvamente en toda la economía.

Así, una economía que pierde apertura sufre de empeoramiento de estándares en la oferta de bienes y servicios, menor creación de puestos de trabajo calificados, reducción de la cantidad de decisiones productivas de sus empresas, menor recaudación fiscal, y pérdida de la capacidad de acceso a las cadenas globales de producción y comercialización que hoy mueven el 80% del comercio mundial (las cadenas globales de producción y comercialización generan 15 trillones de dólares por año y la capacidad de inserción internacional está vinculada a las habilidades para generar valor dentro de esos procesos).

 

Y, como consecuencia, sufre escasez de divisas, como Argentina muestra desde hace años (especialmente ante el menor saldo comercial).

 

 

 

 

 

 

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