Una “falla técnica” provocó un gigantesco corte de agua corriente

Amplias zonas del norte y noroeste de la Capital Federal y el conurbano bonaerense sufrieron un corte en el suministro de agua potable, que fue causado por una "falla técnica" en una planta potabilizadora.

20 octubre, 2003

Este episodio aportó un nuevo
incidente en la polémica que enfrenta a sectores del Gobierno
con las empresas privatizadas.

La empresa Aguas Argentinas informó alrededor de las 16:30 de
ayer que el servicio había quedado completamente normalizado, si
bien aclaró que la falla provocó inconvenientes fundamentalmente
entre las 6:30 y las 10:30.

La falta de agua perjudicó particularmente a los barrios
porteños de Colegiales, Villa Devoto, Villa Pueyrredón, Villa
Urquiza y Belgrano, y a varias localidades del norte y del
noroeste del conurbano.

La concesionaria del servicio de agua corriente puntualizó, a
través de un comunicado de prensa, que la interrupción fue
consecuencia de un “corte de energía interno”, que provocó la
“suspensión de la producción” en la Planta Potabilizadora General
San Martín, ubicada en el barrio de Belgrano.

El corte de energía fue motivado, según Aguas Argentinas, por
una “falla detectada en la subestación” de la empresa de energía
eléctrica, que alimenta a esa planta potabilizadora.

Aguas Argentinas admitió que, tras el inconveniente, el agua
podría presentar “algún tipo de turbiedad”, pero garantizó que
“esto no afecta a la potabilidad” de la misma.

Además, aseguró que “desde el primer momento, la empresa
implementó un operativo de emergencia para atender las necesidades
de los clientes más sensibles como hospitales, centros de salud,
geriátricos y asilos”.

Ante esta situación, el jefe de Gobierno porteño, Aníbal
Ibarra, y el secretario de Obras Públicas de la ciudad, Abel
Fatala, concurrieron a la planta potabilizadora para
interiorizarse de la situación.

En ese momento, Fatala dijo que “es muy sugestivo” que esto
suceda cuando el Gobierno nacional está renegociando los contratos
de concesión de los servicios públicos.

“Quisiera creer que esto no tiene relación alguna con los
aumentos de tarifas que están reclamando las empresas, porque
sería inadmisible”, puntualizó en declaraciones a un canal de
cable.

El corte en el servicio de agua potable sucedió apenas tres
días después de que un apagón afectara al microcentro porteño,
incrementando las sospechas que existen en el Gobierno nacional
acerca de los verdaderos motivos de los incidentes.
“Los cortes se están convirtiendo en un método de reclamo”, se
quejó días atrás el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, al hacer
referencia a ese apagón.

Este episodio aportó un nuevo
incidente en la polémica que enfrenta a sectores del Gobierno
con las empresas privatizadas.

La empresa Aguas Argentinas informó alrededor de las 16:30 de
ayer que el servicio había quedado completamente normalizado, si
bien aclaró que la falla provocó inconvenientes fundamentalmente
entre las 6:30 y las 10:30.

La falta de agua perjudicó particularmente a los barrios
porteños de Colegiales, Villa Devoto, Villa Pueyrredón, Villa
Urquiza y Belgrano, y a varias localidades del norte y del
noroeste del conurbano.

La concesionaria del servicio de agua corriente puntualizó, a
través de un comunicado de prensa, que la interrupción fue
consecuencia de un “corte de energía interno”, que provocó la
“suspensión de la producción” en la Planta Potabilizadora General
San Martín, ubicada en el barrio de Belgrano.

El corte de energía fue motivado, según Aguas Argentinas, por
una “falla detectada en la subestación” de la empresa de energía
eléctrica, que alimenta a esa planta potabilizadora.

Aguas Argentinas admitió que, tras el inconveniente, el agua
podría presentar “algún tipo de turbiedad”, pero garantizó que
“esto no afecta a la potabilidad” de la misma.

Además, aseguró que “desde el primer momento, la empresa
implementó un operativo de emergencia para atender las necesidades
de los clientes más sensibles como hospitales, centros de salud,
geriátricos y asilos”.

Ante esta situación, el jefe de Gobierno porteño, Aníbal
Ibarra, y el secretario de Obras Públicas de la ciudad, Abel
Fatala, concurrieron a la planta potabilizadora para
interiorizarse de la situación.

En ese momento, Fatala dijo que “es muy sugestivo” que esto
suceda cuando el Gobierno nacional está renegociando los contratos
de concesión de los servicios públicos.

“Quisiera creer que esto no tiene relación alguna con los
aumentos de tarifas que están reclamando las empresas, porque
sería inadmisible”, puntualizó en declaraciones a un canal de
cable.

El corte en el servicio de agua potable sucedió apenas tres
días después de que un apagón afectara al microcentro porteño,
incrementando las sospechas que existen en el Gobierno nacional
acerca de los verdaderos motivos de los incidentes.
“Los cortes se están convirtiendo en un método de reclamo”, se
quejó días atrás el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, al hacer
referencia a ese apagón.

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