UE: alegre reparto de los subsidios agrícolas

Una constructora española obtuvo € 1.590.000 de la Unión Europea. En 2008, más de € 50.000 millones en subvenciones rurales. No sólo a chacareros, también a gente como Isabel II de Inglaterra o Alberto II de Mónaco, no exactamente campesinos.

<p>Pero este a&ntilde;o, por vez primera, los veintisiete miembros de la UE deben declarar c&oacute;mo distribuyen los fondos de fomento agr&iacute;cola. Una investigaci&oacute;n encarada por el d&uacute;o &ldquo;New York Times/International Herald Tribune&rdquo; en los principales pa&iacute;ses del grupo result&oacute; en la primera revista detallada de esos flujos. <br />
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Esos datos subrayan hasta qu&eacute; punto el programa de subsidios ha abandonado su objeto original, que consist&iacute;an en elevar productividad agr&iacute;cola y apoyar a los cultivadores. Tambi&eacute;n ilustra como se han dejado de lado pol&iacute;ticas de precios e incentivos de producci&oacute;n.<br />
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Por supuesto, la mayor porci&oacute;n de asignaciones (&euro; 37.500 millones, 70,8% del total en 2008) sigue afluyendo a ricos terratenientes y chacareros. Pero asimismo se demostr&oacute; que miles de millones van a personas y compa&ntilde;&iacute;as casi sin nexos con el sector rural. Entre los privilegiados aparecen multinacionales de golosinas, destiladores de bebidas alcoh&oacute;licas, etc.<br />
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Por ejemplo, en Francia los procesadores de az&uacute;car no tienen cultivos, pero perciben reembolsos similares a los de exportaciones agr&iacute;colas para cubrir la diferencia entre sus precios y niveles internacionales m&aacute;s bajos. Pero esas empresas no exportan y venden az&uacute;car como insumo local. En similar abuso incurre Haribo una fabricante alemana de dulces.<br />
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Otros van m&aacute;s lejos. As&iacute; Ligabue &ndash;proveedora de alimentos a aerol&iacute;neas y crucero- percibi&oacute; en 2008 subsidios por l&aacute;cteos &ldquo;exportados&rdquo; en los est&oacute;magos de pasajeros. Literalmente.<br />
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Como se sabe, esa clase de desembolsos influyen en el intercambio mundial, pues deprimen precios de pa&iacute;ses eficientes y los ya mermados ingresos de sus campesinos. Esta pertinaz forma de proteccionismo remite a un sistema que promov&iacute;a la sobreproducci&oacute;n de alimentos en las econom&iacute;as centrales.<br />
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Los cr&iacute;ticos, inclusive dirigentes y analistas pol&iacute;ticos, sostienen que la UE mantiene un destartalado mecanismo de d&aacute;divas, fomentado por una amplio espectro de intereses creados. Por eso, persiste una corriente de subsidios hacia potentados, arist&oacute;cratas y otros poseedores de tierras que no explotan. <br />
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Los subsidios agr&iacute;colas son al mismo tiempo discutibles instrumentos y vacas sagradas en sus tres fuentes, Estados Unidos, la UE y Jap&oacute;n. Sus objetores insisten en que saquean los bolsillos del contribuyente y les arruinan la vida a campesinos de medio mundo. &iquest;Y la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio? Bien, gracias: acaba de excluir los subsidios agr&iacute;colas de la exang&uuml;e ronda Doh&aacute;.</p>
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