Theresa May inflexible con la Unión Europea

La justicia europea no podrá intervenir en la vigilancia del acuerdo sobre los derechos de los ciudadanos en GB y será más difícil llevar familiares.

Los ciudadanos de la Unión Europea tendrán dos años después del Brexit para solicitar un nuevo estatus inmigratorio dentro de Gran Bretaña. Eso podría generar una verdadera carnicería administrativa  mientras los funcionarios intentan procesar a más de 3,2 millones de solicitudes. Aquellos que pueden demostrar que han vivido en Gran Bretaña durante por lo menos cinco años automáticamente calificarán para el nuevo “estatus acordado”, que les otorga casi los mismos derechos que tienen actualmente.

Los ciudadanos con menos de cinco años antes de la fecha de corte podrían solicitar un estatus temporario antes de que se les otorgue el “estatus acordado” cuando cumplan con los criterios de tiempo.

La Primera Ministro dijo esta tarde en la Cámara de los Comunes que la propuesta es una “oferta seria”. Gran Bretaña se niega a permitir que la Corte Europea de Justicia decida en cualquier disputa que involucre a ciudadanos europeos en Gran Bretaña.

Los ciudadanos europeos tampoco podrá traer a sus familiares a Gran Bretaña automáticamente después del Brexit, cualquiera sea la cantidad de años que el solicitante haya vivido en la isla.

Un informe redactado por el think-tank Institute for Government plantea que el Home Office va a tener que contratar a 5.000 personas para hacer frente al volumen de solicitudes. En abril, se contrataron 240 personas adicionales para que procesen alrededor de 100.000 solicitudes de residencia de ciudadanos europeos.

 

 

 

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