Siguen estímulos de Fed por el cese fiscal

La batalla fiscal en Washington frenó la creación de empleo en EE.UU., que en octubre añadió 148 mil, 40 mil menos de lo esperado, en función del ritmo de incorporación de los últimos meses.

24 octubre, 2013

La Casa Blanca ha vaticinado este martes una ralentización del crecimiento de la economía de Estados Unidos para octubre provocada por los efectos del cierre de la Administración.

 

La previsión de la presidencia confirma el daño provocado por la batalla fiscal de las últimas semanas en Washington que ya se ha dejado notar en la creación de empleo de septiembre que sólo añadió 148.000 empleos más, una cifra menor de la esperada.

 

El presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca (CEA, en sus siglas en inglés), Jason Furman, ha adelantado que se estima que el daño de la parálisis se traduzca en la destrucción de 120.000 empleos el próximo mes y en una reducción del 0,25% del PIB previsto para el cuarto trimestre.

 

Este último dato es mejor que el previsto por otras agencias de calificación que han calculado hasta en un 0,6% la caída de la economía debido a la parálisis de la Administración y la incertidumbre en los mercados ante la posibilidad de una suspensión de pagos en EE.UU. Standard & Poor´s ha calculado que los 16 días de cierre gubernamental ocasionaron pérdidas de 24.000 millones para el país.

 

“Se trata de una herida autoinflingida”, ha señalado Furman sobre los efectos que el cierre de la Administración ha tenido para la economía de EE.UU. Furman, sin embargo, ha evitado ser alarmista ante las propias previsiones de la Casa Blanca.

 

“El dato es consistente con nuestra línea de crecimiento y no es comparable a la situación que se podría haber generado de haber entrado en una suspensión de pagos”, ha señalado, alegando la fortaleza del sector privado para hacer frente a la crisis creada por la contienda política en el Congreso.

 

La advertencia de la Casa Blanca avala el desánimo que ha despertado el dato del paro conocido horas antes. EE.UU. añadió 148.000 empleados más a su economía en el mes de septiembre, de acuerdo con los datos del Departamento de Trabajo que se han retrasado más de quince días debido al cierre de la Administración.

 

La cifra, más baja de lo esperado, es un signo de cómo la incertidumbre por el desenlace en el Congreso de la batalla por presupuesto del Gobierno y por el límite de la deuda ha debilitado el mercado laboral.

 

El dato, sin embargo, ha sido suficiente para hacer descender la tasa de desempleo del 7,3% de agosto, a un 7,2%, la más baja en cinco años.

 

El informe sobre el desempleo recopila información anterior a que se produjera el cierre del Gobierno, aunque esta circunstancia es la que ha obligado a la Administración a demorar la publicación de dato del paro, prevista siempre para el primer viernes de cada mes, debido a que no había personal suficiente en la Oficina de Estadística Labora para elaborar el documento.

 

El número de nuevos empleados está por debajo de las cifras previstas, teniendo en cuenta que, en los últimos meses la economía ha crecido en una media mensual de 185.000 trabajadores.

 

“Hemos visto cómo los efectos de la parálisis administraciones y del debate sobre el techo de la deuda ya han repercutido en nuestra economía”, ha reconocido el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

 

No sólo se ha pospuesto la información sobre los datos de desempleo por culpa del cierre de la Administración. Hacienda ha anunciado este martes que el período para presentar la declaración de impuestos se retrasará de una a dos semanas ya que la suspensión temporal del 90% de su plantilla ha obligado a demorar los preparativos casi un mes, ha indicado uno de sus portavoces.

 

Como el CEA, los analistas esperan que las cifras de octubre tampoco estén a la altura de las expectativas, ya que éstas sí reflejarán los efectos de la parálisis administrativa, que obligó a suspender temporalmente de empleo y sueldo a 800.000 empleados públicos, una circunstancia que también dejó notar sus efectos en el sector privado con contratos con la Administración, que también debió realizar ajustes transitorios en su plantilla. La semana pasada un informe del Departamento de Trabajo señalaba que 700.000 funcionarios habían solicitado un seguro de desempleo la misma semana que comenzó el cierre del Gobierno. 15.000 trabajadores de empresas privadas también rellenaron esa solicitud.

 

Con todo, los expertos prevén que esta caída en la creación de empleo sea temporal, de lo contrario, esta circunstancia podría retrasar la ejecución de la reducción de los estímulos prevista por la Reserva Federal de EE UU. Este verano, su presidente, Ben Bernanke, justificó la decisión de retirar el paquete de incentivos a la buena marcha de la economía estadounidense.

 

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