Reducir la evasión llevará “de 20 a 30 años”

El subsecretario de Ingresos Públicos de la provincia de Buenos Aires, Santiago Montoya, reconoció que reducir la evasión impositiva "es difícil", y estimó que para lograr ese objetivo harían falta "unos 20 ó 30 años".

4 noviembre, 2003

“Reducir la evasión es difícil, pero no imposible. Los países
serios se tomaron de 20 a 30 años para lograrlo. En Ingresos
Brutos, nosotros tenemos una evasión superior al 40 por ciento y
por la urgencia económica tomamos el camino más corto: nos
trazamos un plan de tres años y salimos a la calle antes de tener
preparado el sistema”, indicó el funcionario.

Montoya señaló además que en la provincia “logramos que la
recaudación suba 62 por ciento en 2002 y 2003. Nos fue mejor que
la AFIP, que en el mismo período logró un alza del 53 por ciento,
incluso con las retenciones a las exportaciones”.

Por otra parte, el funcionario explicó que el Programa de Sinceramiento Fiscal que puso en marcha el Gobierno bonaerense tiene como objetivo “buscar la deuda nueva como haría cualquier empresa”.

“Por eso ofrecemos el olvido de la historia tributaria si el
contribuyente blanquea su situación. En el actual plan de
facilidades de pago tenemos un 97 por ciento de cumplimiento”,
agregó.

Montoya puntualizó: “cuando detectamos a una empresa con fraude
fiscal, vemos cuál es su contador y listamos todas las firmas
que asesora. Si esas empresas fueron fiscalizadas no hay problema,
pero en caso contrario vamos a fiscalizarlas enseguida”.

En tal sentido, subrayó que “la presunción es que ese contador
puede estar asesorando a todo el grupo. Con esto aumentamos la
percepción de riesgo, porque un profesional serio no se presta a
maniobras de esa naturaleza y quienes lo hacen trabajan para
muchas empresas”.

“Reducir la evasión es difícil, pero no imposible. Los países
serios se tomaron de 20 a 30 años para lograrlo. En Ingresos
Brutos, nosotros tenemos una evasión superior al 40 por ciento y
por la urgencia económica tomamos el camino más corto: nos
trazamos un plan de tres años y salimos a la calle antes de tener
preparado el sistema”, indicó el funcionario.

Montoya señaló además que en la provincia “logramos que la
recaudación suba 62 por ciento en 2002 y 2003. Nos fue mejor que
la AFIP, que en el mismo período logró un alza del 53 por ciento,
incluso con las retenciones a las exportaciones”.

Por otra parte, el funcionario explicó que el Programa de Sinceramiento Fiscal que puso en marcha el Gobierno bonaerense tiene como objetivo “buscar la deuda nueva como haría cualquier empresa”.

“Por eso ofrecemos el olvido de la historia tributaria si el
contribuyente blanquea su situación. En el actual plan de
facilidades de pago tenemos un 97 por ciento de cumplimiento”,
agregó.

Montoya puntualizó: “cuando detectamos a una empresa con fraude
fiscal, vemos cuál es su contador y listamos todas las firmas
que asesora. Si esas empresas fueron fiscalizadas no hay problema,
pero en caso contrario vamos a fiscalizarlas enseguida”.

En tal sentido, subrayó que “la presunción es que ese contador
puede estar asesorando a todo el grupo. Con esto aumentamos la
percepción de riesgo, porque un profesional serio no se presta a
maniobras de esa naturaleza y quienes lo hacen trabajan para
muchas empresas”.

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