PyMES argentinas en el mundo

En general las pequeñas y medianas empresas encuentran dificultades a la hora de exportar. Es por ello que en la Argentina, al igual que en Brasil, Chile y Méjico la participación de las Pymes en las exportaciones no sobrepasa 10% del total.

23 septiembre, 2002

Sólo en unos pocos países esa participación alcanza guarismo
importantes, como por ejemplo en Italia, donde el sector participa en más
de 53% del total, o España, donde los niveles alcanzan 30%.

¿A qué se debe este fenómeno? En primer término,
a la concentración del comercio exterior en grandes grupos económicos
que monopolizan esta actividad. En segundo lugar, a las dificultades que encuentran
las Pymes a la hora de incursionar en el mercado externo; entre ellas, alta
vulnerabilidad a los ciclos internacionales, baja diversificación sectorial,
dificultades de management, escasa información, falta de apoyo
oficial, problemas de financiamiento.

Lo cierto es que más allá de esas dificultades, según
estimaciones efectuadas por la entonces secretaria de comercio Débora
Giorgi* en nuestro país, “sobre un universo de 100.000 pymes industriales,
sólo exportan entre seis y ocho mil”. De ese total, para el presidente
de la Cámara de Exportadores de la República Argentina, Enrique
Mantilla, “existen unas 2.800 pymes industriales que han mantenido una
participación constante en el comercio exterior argentino”.

¿Qué exportan las pymes argentinas?

La licenciada Giorgi indicó al respecto que “las pymes exportan
40% de productos diferenciados”, o sea orientados a un mercado, con precios
premium” con diseño y valor agregado.
Esa circunstancia no impidió – según lo señalara en su
oportunidad Mantilla – que “el retroceso experimentado en 1999 provocara
que salieran del mercado casi 1.599 empresas que exportaban unos 450 millones
de dólares”.

Desde distintos ámbitos se insiste, sin descuidar la importancia del
mercado interno, en la necesidad de incrementar las exportaciones y en particular
las exportaciones de las pequeñas y medianas empresas.
Para ello se señala la existencia de un escenario caracterizado por un
mercado interno alicaído por la recesión — aunque con importantes
perspectivas de sustituir importaciones – y una supuesta mejora de la competitividad
generada por devaluación del peso.

En la “cara oscura” de estas posibilidades, se indican como obstáculos,
la fuerte dependencia que tienen las empresas de insumos importados y las dificultades
a la hora de buscar financiamiento. En ese sentido, una encuesta del Banco Ciudad
reveló que 51% de las empresas aseguró utilizar insumos importados.
El trabajo también mostró que sólo 34% de las empresas
consideró favorable a la devaluación. Las razones esgrimidas por
ese grupo se fundamentaron en la pesificación, y también en la
ventaja que generaba por el lado del sector externo ante un escenario fuertemente
recesivo.

Estas empresas señalaron además que en caso de conseguir crédito,
el mismo sería destinado a financiar exportaciones y a la capacitación
del personal a diferencia de lo señalado meses atrás, antes de
la ruptura de la convertibilidad, donde tenía mayor nivel de prioridad
el financiamiento a clientes e inversiones en general.
Por otra parte, de una encuesta llevada a cabo por el Observatorio Permanente
de las PyMES, 46% de las empresas declaró que con este tipo de cambio
podrían aumentar las exportaciones; otro 14,4%, que volverá a
exportar y finalmente 12,5% señaló que podrá ingresar por
primera vez al negocio exportador.

¿Cuál es la realidad de las pymes a la hora de exportar?

LEOPyME ya tuvo la oportunidad de informar que el Banco Credicoop firmó
un acuerdo con WorldChallenge, una empresa francesa especializada en
comercio internacional que organiza eventos empresarios en todo el mundo. El
Banco, junto a la Fundación y WorldChallenge, le preparan el viaje
al empresario preocupado por exportar y durante cinco días le organizan
de 10 a 20 entrevistas con ejecutivos del exterior.

También el Banco de San Juan S.A. tomó la decisión estratégica
de profundizar el apoyo que venía prestando a las empresas de la región.
Es por esa razón que su gerente general, Marcelo Built, indicó
que la entidad decidió aumentar la apuesta a través de la apertura
de representaciones en mercados clave para la provincia.

Pero más allá de esas acciones destinadas a facilitar el acceso
a nuevos mercados, uno de los puntos críticos parecería centrarse
en el financiamiento.

¿Cuál es el estado de situación de la financiación
de exportaciones pymes?

Para Julio Massara, titular de la CEPYME, el tema de la prefinanciación
de exportaciones es vital a la hora de internacionalizar a las empresas. Es
por ello que se encuentra renegociando el programa de créditos con el
BID a efectos de redireccionar la línea hacia las exportaciones además
de “los programas FONAPYME y FOGAPYME” que también estarán
orientados a ese fin.

Por su parte Ercilia Nofal, gerente de sucursales Financieras del Exterior
del Banco de la Nación indicó que se está analizando el
diseño de nuevas herramientas de financiación que puedan beneficiar
a las pymes. En ese sentido citó un esquema fiduciario que permita canalizar
ahorros internos y externos dirigidos a la prefinanciación de exportaciones.

LEOPyME
N° 25, julio 2002

* Las afirmaciones
de la Lic. Débora Giorgi, Julio Massara y Enrique Mantilla fueron realizadas
durante sus disertaciones en el ciclo “DESAYUNOS EN ABAPPRA”

Sólo en unos pocos países esa participación alcanza guarismo
importantes, como por ejemplo en Italia, donde el sector participa en más
de 53% del total, o España, donde los niveles alcanzan 30%.

¿A qué se debe este fenómeno? En primer término,
a la concentración del comercio exterior en grandes grupos económicos
que monopolizan esta actividad. En segundo lugar, a las dificultades que encuentran
las Pymes a la hora de incursionar en el mercado externo; entre ellas, alta
vulnerabilidad a los ciclos internacionales, baja diversificación sectorial,
dificultades de management, escasa información, falta de apoyo
oficial, problemas de financiamiento.

Lo cierto es que más allá de esas dificultades, según
estimaciones efectuadas por la entonces secretaria de comercio Débora
Giorgi* en nuestro país, “sobre un universo de 100.000 pymes industriales,
sólo exportan entre seis y ocho mil”. De ese total, para el presidente
de la Cámara de Exportadores de la República Argentina, Enrique
Mantilla, “existen unas 2.800 pymes industriales que han mantenido una
participación constante en el comercio exterior argentino”.

¿Qué exportan las pymes argentinas?

La licenciada Giorgi indicó al respecto que “las pymes exportan
40% de productos diferenciados”, o sea orientados a un mercado, con precios
premium” con diseño y valor agregado.
Esa circunstancia no impidió – según lo señalara en su
oportunidad Mantilla – que “el retroceso experimentado en 1999 provocara
que salieran del mercado casi 1.599 empresas que exportaban unos 450 millones
de dólares”.

Desde distintos ámbitos se insiste, sin descuidar la importancia del
mercado interno, en la necesidad de incrementar las exportaciones y en particular
las exportaciones de las pequeñas y medianas empresas.
Para ello se señala la existencia de un escenario caracterizado por un
mercado interno alicaído por la recesión — aunque con importantes
perspectivas de sustituir importaciones – y una supuesta mejora de la competitividad
generada por devaluación del peso.

En la “cara oscura” de estas posibilidades, se indican como obstáculos,
la fuerte dependencia que tienen las empresas de insumos importados y las dificultades
a la hora de buscar financiamiento. En ese sentido, una encuesta del Banco Ciudad
reveló que 51% de las empresas aseguró utilizar insumos importados.
El trabajo también mostró que sólo 34% de las empresas
consideró favorable a la devaluación. Las razones esgrimidas por
ese grupo se fundamentaron en la pesificación, y también en la
ventaja que generaba por el lado del sector externo ante un escenario fuertemente
recesivo.

Estas empresas señalaron además que en caso de conseguir crédito,
el mismo sería destinado a financiar exportaciones y a la capacitación
del personal a diferencia de lo señalado meses atrás, antes de
la ruptura de la convertibilidad, donde tenía mayor nivel de prioridad
el financiamiento a clientes e inversiones en general.
Por otra parte, de una encuesta llevada a cabo por el Observatorio Permanente
de las PyMES, 46% de las empresas declaró que con este tipo de cambio
podrían aumentar las exportaciones; otro 14,4%, que volverá a
exportar y finalmente 12,5% señaló que podrá ingresar por
primera vez al negocio exportador.

¿Cuál es la realidad de las pymes a la hora de exportar?

LEOPyME ya tuvo la oportunidad de informar que el Banco Credicoop firmó
un acuerdo con WorldChallenge, una empresa francesa especializada en
comercio internacional que organiza eventos empresarios en todo el mundo. El
Banco, junto a la Fundación y WorldChallenge, le preparan el viaje
al empresario preocupado por exportar y durante cinco días le organizan
de 10 a 20 entrevistas con ejecutivos del exterior.

También el Banco de San Juan S.A. tomó la decisión estratégica
de profundizar el apoyo que venía prestando a las empresas de la región.
Es por esa razón que su gerente general, Marcelo Built, indicó
que la entidad decidió aumentar la apuesta a través de la apertura
de representaciones en mercados clave para la provincia.

Pero más allá de esas acciones destinadas a facilitar el acceso
a nuevos mercados, uno de los puntos críticos parecería centrarse
en el financiamiento.

¿Cuál es el estado de situación de la financiación
de exportaciones pymes?

Para Julio Massara, titular de la CEPYME, el tema de la prefinanciación
de exportaciones es vital a la hora de internacionalizar a las empresas. Es
por ello que se encuentra renegociando el programa de créditos con el
BID a efectos de redireccionar la línea hacia las exportaciones además
de “los programas FONAPYME y FOGAPYME” que también estarán
orientados a ese fin.

Por su parte Ercilia Nofal, gerente de sucursales Financieras del Exterior
del Banco de la Nación indicó que se está analizando el
diseño de nuevas herramientas de financiación que puedan beneficiar
a las pymes. En ese sentido citó un esquema fiduciario que permita canalizar
ahorros internos y externos dirigidos a la prefinanciación de exportaciones.

LEOPyME
N° 25, julio 2002

* Las afirmaciones
de la Lic. Débora Giorgi, Julio Massara y Enrique Mantilla fueron realizadas
durante sus disertaciones en el ciclo “DESAYUNOS EN ABAPPRA”

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