Pocos incidentes en el segundo día de paro

Ostuni advirtió que a adhesión no se puede medir ya que "hay gente que no fue a trabajar porque no pudo llegar". Según Daer, el acatamiento ronda 90 o 95% en todo el país. No se registraron hechos mayores de violencia.

24 noviembre, 2000

El ministro del Interior, Federico Storani afirmó hoy que la adhesión al paro, en su segunda jornada, no se puede precisar debido a que no “no se permitió la libre circulación y hubo un clima de intimidación previa” que, en última instancia, “impide que la gente llegue a su trabajo”.

Sin embargo el funcionario dijo que la medida de fuerza hoy “repercutirá más por la adhesión de otros sectores”, refiriéndose a la CGT oficial que lidera Rodolfo Daer.

En tanto, Daer dijo que el acatamiento el muy alto, ronda “90 o 95% en todo el país” y se desarrolla de una manera pacífica.

Por su parte, el vocero presidencial, Ricardo Ostuni, se expresó en el mismo sentido que Storani, al señalar que “es muy difícil saber cuál es la adhesión porque hay gente que no fue a trabajar porque no pudo llegar”.

Asimismo Ostuni aclaró que “lo único destacable es que felizmente no han ocurrido hechos mayores” de violencia y “lo lamentable es que el país se haya parado un día y medio y la pérdida es de alrededor de $ 800 y 900 millones”.

Esta mañana Storani había señalado, en declaraciones a radio Mitre, que su cartera registró al menos “100 episodios de violencia”, entre los cuales mencionó ataques contra colectivos y amenazas contra colegios.

En este sentido, el ministro consideró que “el clima de violencia” forma parte de “una metodología que instala miedo”, y que la distribución previa de cortes en servicios y en rutas “es casi como una apología del delito teniendo en cuenta que es un hecho ilícito”.

Storani destacó que se encuentran detenidos 34 activistas, en su mayoría pertenecientes a la UTA, entre los que mencionó a las ocho personas que pretendían impedir la salida de ómnibus en una terminal de colectivos del barrio porteño de Once.

Los servicios de emergencia que se habían programado para los trenes debieron ser interrumpidos cerca de las 7 de la mañana, debido a varios cortes de vías realizados por personal adherido a los gremios La Fraternidad y la Unión Ferroviaria, según indicaron fuentes de las empresas Metropolitano y de Metrovías.
Asimismo explicaron que se registraron hechos de violencia hacia las instalaciones y amenazas hacia conductores, por lo que los servicios del Roca y San Martín debieron ser cortados “por razones de seguridad”.

El ministro del Interior, Federico Storani afirmó hoy que la adhesión al paro, en su segunda jornada, no se puede precisar debido a que no “no se permitió la libre circulación y hubo un clima de intimidación previa” que, en última instancia, “impide que la gente llegue a su trabajo”.

Sin embargo el funcionario dijo que la medida de fuerza hoy “repercutirá más por la adhesión de otros sectores”, refiriéndose a la CGT oficial que lidera Rodolfo Daer.

En tanto, Daer dijo que el acatamiento el muy alto, ronda “90 o 95% en todo el país” y se desarrolla de una manera pacífica.

Por su parte, el vocero presidencial, Ricardo Ostuni, se expresó en el mismo sentido que Storani, al señalar que “es muy difícil saber cuál es la adhesión porque hay gente que no fue a trabajar porque no pudo llegar”.

Asimismo Ostuni aclaró que “lo único destacable es que felizmente no han ocurrido hechos mayores” de violencia y “lo lamentable es que el país se haya parado un día y medio y la pérdida es de alrededor de $ 800 y 900 millones”.

Esta mañana Storani había señalado, en declaraciones a radio Mitre, que su cartera registró al menos “100 episodios de violencia”, entre los cuales mencionó ataques contra colectivos y amenazas contra colegios.

En este sentido, el ministro consideró que “el clima de violencia” forma parte de “una metodología que instala miedo”, y que la distribución previa de cortes en servicios y en rutas “es casi como una apología del delito teniendo en cuenta que es un hecho ilícito”.

Storani destacó que se encuentran detenidos 34 activistas, en su mayoría pertenecientes a la UTA, entre los que mencionó a las ocho personas que pretendían impedir la salida de ómnibus en una terminal de colectivos del barrio porteño de Once.

Los servicios de emergencia que se habían programado para los trenes debieron ser interrumpidos cerca de las 7 de la mañana, debido a varios cortes de vías realizados por personal adherido a los gremios La Fraternidad y la Unión Ferroviaria, según indicaron fuentes de las empresas Metropolitano y de Metrovías.
Asimismo explicaron que se registraron hechos de violencia hacia las instalaciones y amenazas hacia conductores, por lo que los servicios del Roca y San Martín debieron ser cortados “por razones de seguridad”.

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