Petróleo: EE.UU. usará sus reservas

Utilizará 30 millones de barriles, durante un mes, para reducir el precio internacional y mitigar el efecto sobre el combustible destinado a la calefacción en el país antes del invierno.

22 septiembre, 2000

(EFE).- Estados Unidos utilizará 30 millones de barriles de su Reserva Estratégica de Petróleo, durante un mes, para tratar de reducir el precio internacional del crudo, por lo que ésta es la segunda vez que recurre a este suministro de emergencia creado en 1977.

El proceso para sacar el petróleo al mercado comenzará la próxima semana, por un período de treinta días, durante el que el Gobierno estadounidense continuará sus contactos internacionales para estabilizar el mercado y evitar una crisis de suministros.

“Estamos preparados para emprender más acciones si es necesario”, afirmó el secretario de Energía, Bill Richardson, quien dijo que seguirá estudiando la evolución del mercado con los países productores y los aliados de Washington en Europa y Asia.

La decisión fue tomada hoy por el presidente, Bill Clinton, tras una reunión con Richardson y algunos asesores, después de varias semanas de estudio.

El Departamento de Energía comenzará a recibir solicitudes de las compañías petrolíferas para recibir el crudo a partir del próximo lunes.

El anuncio se realizó sólo un día después de que el vicepresidente y candidato demócrata a la Casa Blanca, Al Gore, pidiese a Clinton el uso de pequeñas cantidades de la Reserva para favorecer un descenso del precio del crudo.

Gore reiteró hoy esa petición, que fue rechazada frontalmente por su rival republicano, George W. Bush, quien dijo que la propuesta responde a razones puramente electorales y puede dañar a la seguridad nacional estadounidense.

“La Reserva Estratégica fue creada para una emergencia nacional, una guerra, o una crisis de suministros, no como un apaño político a corto plazo”, afirmó hoy Bush, quien se encuentra haciendo campaña en Florida.

Richardson aseguró que esta decisión “no es electoralista”, si no que pretende ayudar a los ciudadanos estadounidenses que han visto crecer el precio del combustible en los últimos meses a los niveles más altos en 10 años.

La decisión pretende, según Richardson, mitigar sobre todo el efecto del aumento del precio del crudo en el combustible destinado a calefacción en las regiones del norte y noreste del país antes de la llegada del invierno.

“Los niveles de almacenamiento del combustible para calefacción son extraordinariamente bajos. En todo el país es 19% menor al año pasado”, cifra que en la región noreste alcanza 65%, señaló el secretario de Energía.

El problema para Bush es que, tanto él como su candidato a la vicepresidencia, Dick Cheney, han tenido largos vínculos empresariales con la industria petrolera de Texas, que también sale beneficiada de los altos precios, por lo que si protestan mucho pueden recibir muchas críticas.

Además los legisladores de las regiones afectadas por los problemas de calefacción, tanto republicanos como demócratas, llevaban meses pidiendo la apertura de la Reserva.

La Reserva Estratégica de Petróleo tiene almacenados en estos momentos unos 571 millones de barriles de crudo, lo que equivale al consumo estadounidense de dos meses.
Los treinta millones de barriles suponen 5,2% del actual volumen almacenado. Los analistas se apresuraron a manifestar su incertidumbre acerca de cómo influirá esta decisión en el precio del crudo.

Estados Unidos consume cada día en torno a 18,2 millones de productos derivados del petróleo, por lo que la cantidad que saldrá al mercado no es muy grande, sino que parece buscarse más un efecto psicológico en los mercados.

El plan aprobado por la Casa Blanca establece que las compañías petrolíferas devolverán el petróleo recibido, además de una pequeña prima, por lo que la Reserva Estratégica tendrá al final del proceso más petróleo del que tiene ahora.

El actual presidente de la Organización de Países Productores de Petróleo (Opep), el venezolano Alí Rodríguez, había declarado anteriormente que el uso de la Reserva tendrá un efecto “temporal” en la reducción de precios.

Esta es la segunda ocasión en que Estados Unidos utiliza sus reservas estratégicas, que fueron creadas en 1977 para responder a la crisis del petróleo de 1973-74.

La primera ocurrió en enero de 1991, en plena Guerra del Golfo, cuando se sacaron al mercado unos 17,3 millones de barriles para estabilizar los precios, que habían alcanzado los US$ 37 por barril.

Por Rafael Cañas

(EFE).- Estados Unidos utilizará 30 millones de barriles de su Reserva Estratégica de Petróleo, durante un mes, para tratar de reducir el precio internacional del crudo, por lo que ésta es la segunda vez que recurre a este suministro de emergencia creado en 1977.

El proceso para sacar el petróleo al mercado comenzará la próxima semana, por un período de treinta días, durante el que el Gobierno estadounidense continuará sus contactos internacionales para estabilizar el mercado y evitar una crisis de suministros.

“Estamos preparados para emprender más acciones si es necesario”, afirmó el secretario de Energía, Bill Richardson, quien dijo que seguirá estudiando la evolución del mercado con los países productores y los aliados de Washington en Europa y Asia.

La decisión fue tomada hoy por el presidente, Bill Clinton, tras una reunión con Richardson y algunos asesores, después de varias semanas de estudio.

El Departamento de Energía comenzará a recibir solicitudes de las compañías petrolíferas para recibir el crudo a partir del próximo lunes.

El anuncio se realizó sólo un día después de que el vicepresidente y candidato demócrata a la Casa Blanca, Al Gore, pidiese a Clinton el uso de pequeñas cantidades de la Reserva para favorecer un descenso del precio del crudo.

Gore reiteró hoy esa petición, que fue rechazada frontalmente por su rival republicano, George W. Bush, quien dijo que la propuesta responde a razones puramente electorales y puede dañar a la seguridad nacional estadounidense.

“La Reserva Estratégica fue creada para una emergencia nacional, una guerra, o una crisis de suministros, no como un apaño político a corto plazo”, afirmó hoy Bush, quien se encuentra haciendo campaña en Florida.

Richardson aseguró que esta decisión “no es electoralista”, si no que pretende ayudar a los ciudadanos estadounidenses que han visto crecer el precio del combustible en los últimos meses a los niveles más altos en 10 años.

La decisión pretende, según Richardson, mitigar sobre todo el efecto del aumento del precio del crudo en el combustible destinado a calefacción en las regiones del norte y noreste del país antes de la llegada del invierno.

“Los niveles de almacenamiento del combustible para calefacción son extraordinariamente bajos. En todo el país es 19% menor al año pasado”, cifra que en la región noreste alcanza 65%, señaló el secretario de Energía.

El problema para Bush es que, tanto él como su candidato a la vicepresidencia, Dick Cheney, han tenido largos vínculos empresariales con la industria petrolera de Texas, que también sale beneficiada de los altos precios, por lo que si protestan mucho pueden recibir muchas críticas.

Además los legisladores de las regiones afectadas por los problemas de calefacción, tanto republicanos como demócratas, llevaban meses pidiendo la apertura de la Reserva.

La Reserva Estratégica de Petróleo tiene almacenados en estos momentos unos 571 millones de barriles de crudo, lo que equivale al consumo estadounidense de dos meses.
Los treinta millones de barriles suponen 5,2% del actual volumen almacenado. Los analistas se apresuraron a manifestar su incertidumbre acerca de cómo influirá esta decisión en el precio del crudo.

Estados Unidos consume cada día en torno a 18,2 millones de productos derivados del petróleo, por lo que la cantidad que saldrá al mercado no es muy grande, sino que parece buscarse más un efecto psicológico en los mercados.

El plan aprobado por la Casa Blanca establece que las compañías petrolíferas devolverán el petróleo recibido, además de una pequeña prima, por lo que la Reserva Estratégica tendrá al final del proceso más petróleo del que tiene ahora.

El actual presidente de la Organización de Países Productores de Petróleo (Opep), el venezolano Alí Rodríguez, había declarado anteriormente que el uso de la Reserva tendrá un efecto “temporal” en la reducción de precios.

Esta es la segunda ocasión en que Estados Unidos utiliza sus reservas estratégicas, que fueron creadas en 1977 para responder a la crisis del petróleo de 1973-74.

La primera ocurrió en enero de 1991, en plena Guerra del Golfo, cuando se sacaron al mercado unos 17,3 millones de barriles para estabilizar los precios, que habían alcanzado los US$ 37 por barril.

Por Rafael Cañas

Notas Relacionadas

Suscripción Digital

Suscríbase a Mercado y reciba todos los meses la mas completa información sobre Economía, Negocios, Tecnología, Managment y más.

Suscribirse Archivo Ver todos los planes

Newsletter


Reciba todas las novedades de la Revista Mercado en su email.

Reciba todas las novedades