Otro desafío demócrata a Bush y su presupuesto de guerra

En la cámara baja, la oposición pasó una enmienda presupuestaria. Las partidas para Irak serán apenas suficientes para seguir en operaciones dos o tres meses, sin garantía de refuerzos ulteriores.

Por 221 votos a 205 (lo cual indica que los republicanos persisten en su “patriotismo”), los representantes resolvieron conceder al poder ejecutivo US$ 42.800 millones en fondos de emergencia destinados a Irak y Afganistán, imputables al ejercicio 2006/7. Ello significa apenas 34,5% de los US$ 124.000 millones solicitados por la Casa Blanca.

En una segunda movida para acabar con una guerra que lleva más de cuatro años, los demócratas congelarán otros US$ 52.800 millones (42,6%) hasta fines de julio. Para entonces, el presidente debe haber informado sobre la situación en la Mesopotamia.

Recién entonces, la cámara adoptará una decisión. Todo esto constituye una reacción ante los 35.000 efectivos que el Pentágono resolvió enviar (el miércoles 9) al campo de operaciones, al parecer por cuenta propias. Algunos observadores sospechan que existe al respecto una orden reservada de George W.Bush. El presidente, entretanto, exige no toda la suma pero sí US$ 100.000 millones ya mismo, sin condiciones.

Por supuesto, el debate pasa ahora al senado, donde hay posibilidades de modificar el proyecto pasado por los diputados, para eludir un segundo veto. De producirse, las tensiones entre ambos poderes serían casi insoportables, sin excluir el juicio político a Bush. Si bien casi todos suponen que el senado podría aprobar esos US$ 100.000 millones, no está claro qué condiciones impondría.

Por 221 votos a 205 (lo cual indica que los republicanos persisten en su “patriotismo”), los representantes resolvieron conceder al poder ejecutivo US$ 42.800 millones en fondos de emergencia destinados a Irak y Afganistán, imputables al ejercicio 2006/7. Ello significa apenas 34,5% de los US$ 124.000 millones solicitados por la Casa Blanca.

En una segunda movida para acabar con una guerra que lleva más de cuatro años, los demócratas congelarán otros US$ 52.800 millones (42,6%) hasta fines de julio. Para entonces, el presidente debe haber informado sobre la situación en la Mesopotamia.

Recién entonces, la cámara adoptará una decisión. Todo esto constituye una reacción ante los 35.000 efectivos que el Pentágono resolvió enviar (el miércoles 9) al campo de operaciones, al parecer por cuenta propias. Algunos observadores sospechan que existe al respecto una orden reservada de George W.Bush. El presidente, entretanto, exige no toda la suma pero sí US$ 100.000 millones ya mismo, sin condiciones.

Por supuesto, el debate pasa ahora al senado, donde hay posibilidades de modificar el proyecto pasado por los diputados, para eludir un segundo veto. De producirse, las tensiones entre ambos poderes serían casi insoportables, sin excluir el juicio político a Bush. Si bien casi todos suponen que el senado podría aprobar esos US$ 100.000 millones, no está claro qué condiciones impondría.

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