Obama: desgravaciones por US$ 80.000 millones para la clase media

El senador Barack Obama, precandidato presidencial demócrata, propondrá un paquete de rebajas por algo más de US$ 80.000 millones. Sería solventado por gravámenes a la especulación financiera y bursátil, al estilo de la “tasa Tobin”.

19 septiembre, 2007

No son buenos tiempos para Wall Street y sus negocios. El plan Obama –anunciado el miércoles 19- otorgará un crédito tributario anual de US$ 500 a cada unos de los 150 millones de asalariados estadounidenses. Para financiarlo, se aumentarán impuestos a ganancias de capital y dividendos, eliminando lagunas fiscales que aprovechan empresas y bancos. También se lanzarán campañas contra “puertos francos” en territorio norteamericano y el exterior.

“Vivimos tiempos difíciles y no podemos seguir beneficiando a los sectores más acomodados de la población, como ocurre bajo el gobierno de George W.Bush”, señalaba Obama. “Cuando le va mal a la gente del común, no puede irle bien a Wall Street”.

En lo tocante a la crisis inmobiliaria, el senador por Illinois tacha de “tardías e insuficientes” las medidas lanzadas en agosto por la Casa Blanca. Su intención es “ampliar deducciones de intereses hipotecarios a todos los propietarios, no sólo a los que presentan declaraciones juradas. Quines califiquen, recibirán un crédito tributario promedio por alrededor de US$ 500 anuales”.

El programa suprime impuestos a mayores de 65 años que ganen menos de US$ 50.000 anuales. Ese grupo quedará exento de presentar declaraciones tributarias. Por otra parte, se simplificará el sistema aplicado por el servicio impositivo interior (IRS) vía formularios preconfeccionados empleando datos de empleadores y bancos.

Otro punto de la propuesta es sugestivo, pues implica “cerrar la brecha de los intereses pospuestos”. Eso alude a nueva legislación que impida a fondos de cobertura y de capital extrabursátil pagar la menor proporción posible de sus utilidades. Obama se compromete a eliminar “lagunas y deducciones en favor de intereses especiales, además de refugios tributarios abusivos aprovechados por empresas, bancas, etc.”

El precandidato se propone, aparte, dejar sin efecto deducciones al impuesto sobre réditos a familias que perciban más de US$ 200.000 anuales. Ésa fue una escandalosa concesión de Bush a los financiantes de sus dos campañas electorales. Obama proyecta destinar esos futuros fondos a ampliar una cobertura médica que hoy excluye a 47 millones de personas.

No son buenos tiempos para Wall Street y sus negocios. El plan Obama –anunciado el miércoles 19- otorgará un crédito tributario anual de US$ 500 a cada unos de los 150 millones de asalariados estadounidenses. Para financiarlo, se aumentarán impuestos a ganancias de capital y dividendos, eliminando lagunas fiscales que aprovechan empresas y bancos. También se lanzarán campañas contra “puertos francos” en territorio norteamericano y el exterior.

“Vivimos tiempos difíciles y no podemos seguir beneficiando a los sectores más acomodados de la población, como ocurre bajo el gobierno de George W.Bush”, señalaba Obama. “Cuando le va mal a la gente del común, no puede irle bien a Wall Street”.

En lo tocante a la crisis inmobiliaria, el senador por Illinois tacha de “tardías e insuficientes” las medidas lanzadas en agosto por la Casa Blanca. Su intención es “ampliar deducciones de intereses hipotecarios a todos los propietarios, no sólo a los que presentan declaraciones juradas. Quines califiquen, recibirán un crédito tributario promedio por alrededor de US$ 500 anuales”.

El programa suprime impuestos a mayores de 65 años que ganen menos de US$ 50.000 anuales. Ese grupo quedará exento de presentar declaraciones tributarias. Por otra parte, se simplificará el sistema aplicado por el servicio impositivo interior (IRS) vía formularios preconfeccionados empleando datos de empleadores y bancos.

Otro punto de la propuesta es sugestivo, pues implica “cerrar la brecha de los intereses pospuestos”. Eso alude a nueva legislación que impida a fondos de cobertura y de capital extrabursátil pagar la menor proporción posible de sus utilidades. Obama se compromete a eliminar “lagunas y deducciones en favor de intereses especiales, además de refugios tributarios abusivos aprovechados por empresas, bancas, etc.”

El precandidato se propone, aparte, dejar sin efecto deducciones al impuesto sobre réditos a familias que perciban más de US$ 200.000 anuales. Ésa fue una escandalosa concesión de Bush a los financiantes de sus dos campañas electorales. Obama proyecta destinar esos futuros fondos a ampliar una cobertura médica que hoy excluye a 47 millones de personas.

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