Murió Saparmurat Niyázov, amo del gasífero Türkmenistán

Era presidente vitalicio, una especia monarca poco cultivado. El deceso fue confirmado el jueves por la televisión oficial, única permitida en el país. Ahora, operadores y países vecinos se preguntan qué ocurrirá con el gas.

21 diciembre, 2006

Según los comunicados, el autócrata “falleció tras un súbito paro cardíaco”. Pero, como tenía 66 años y ostentaba buena salud, de inmediato empezaron a circular rumores sobre una presunta intriga palaciega que pudo haber acabado con el personaje por medios violentos.

Esta muertedesata una serie de problemas ajenos al contexto político. Türkmenistán, a la sazón, es el segundo productor de gas natural dentro de la Comunidad de estados independientes (ex URSS). O el primero, si se toma de referencia el bloque de naciones de etnia turca acaudillado informalmente por Angora que, aparte, abarca Adzerbaidyán, Kadzajstán, Uzbekistán y Kirghiztán.

Türmenistán cubre el flanco sudeste al mar Caspio y s vecino meridional es Irán. Pero, mientras este país es esencialmente shiita, los del boque son sunníes. No obstante, salvo Turquia misma (gobernada por un partido islámico), los demás son laicos y algunos tienen malas relaciones con el clero musulmán.

Al igual que otros autócratas del área –adonde no ha llegado la democracia, ni siquiera fornal-, Niyázov (ex burocrata soviético) no toleraba disensos y se había armado un culto a la personalidad tan excesivo como pasado de moda. Retratos, estatuas y una rica toponimia quizá duren tanto como las exequias. No deja heredero designado y, ahora, puede haber una dura batalla por el poder. O sea, por los negocios.

Niyázov, a former communist bureaucrat, tolerated no dissent and established an oldfashioned personality cult with thousands of portraits, statues ad toponimia throughout the country.

Según los comunicados, el autócrata “falleció tras un súbito paro cardíaco”. Pero, como tenía 66 años y ostentaba buena salud, de inmediato empezaron a circular rumores sobre una presunta intriga palaciega que pudo haber acabado con el personaje por medios violentos.

Esta muertedesata una serie de problemas ajenos al contexto político. Türkmenistán, a la sazón, es el segundo productor de gas natural dentro de la Comunidad de estados independientes (ex URSS). O el primero, si se toma de referencia el bloque de naciones de etnia turca acaudillado informalmente por Angora que, aparte, abarca Adzerbaidyán, Kadzajstán, Uzbekistán y Kirghiztán.

Türmenistán cubre el flanco sudeste al mar Caspio y s vecino meridional es Irán. Pero, mientras este país es esencialmente shiita, los del boque son sunníes. No obstante, salvo Turquia misma (gobernada por un partido islámico), los demás son laicos y algunos tienen malas relaciones con el clero musulmán.

Al igual que otros autócratas del área –adonde no ha llegado la democracia, ni siquiera fornal-, Niyázov (ex burocrata soviético) no toleraba disensos y se había armado un culto a la personalidad tan excesivo como pasado de moda. Retratos, estatuas y una rica toponimia quizá duren tanto como las exequias. No deja heredero designado y, ahora, puede haber una dura batalla por el poder. O sea, por los negocios.

Niyázov, a former communist bureaucrat, tolerated no dissent and established an oldfashioned personality cult with thousands of portraits, statues ad toponimia throughout the country.

Compartir:
Notas Relacionadas

Suscripción Digital

Suscríbase a Mercado y reciba todos los meses la mas completa información sobre Economía, Negocios, Tecnología, Managment y más.

Suscribirse Archivo Ver todos los planes

Newsletter


Reciba todas las novedades de la Revista Mercado en su email.

Reciba todas las novedades