Macrotendencias: una oportunidad para Argentina

La demografía, urbanización, el clima, la tecnología y el poder económico se verán afectados por los cambios que conlleva un nuevo equilibrio mundial. Argentina tiene una oportunidad de reposicionarse, según PwC.

23 septiembre, 2015

 

 

Al analizar la situación del país ante los cambios en ciernes, José María Segura, socio en el área de Servicios de Economía en PwC Argentina, advierte que las oportunidades y los desafíos que ofrecen las megatendencias son múltiples, y los riesgos de no anticiparse a los cambios, significativos.

 

A nivel global, la primera conclusión del reporte es que la tecnología no es un problema.

 

Por ejemplo, todos los países del G7 registran grandes progresos desde 2000 en la adopción de nuevos métodos digitales de comunicación, como teléfonos inteligentes o Internet de banda ancha.

 

La sostenibilidad ambiental es una preocupación de largo plazo en muchos casos, que van desde la necesidad de proteger los bosques tropicales amazónicos en Brasil a las preocupaciones sobre el aumento de la intensidad de carbono en la India y los altos niveles de contaminación del aire y del agua en China.

 

Pero las amenazas más importantes al desarrollo económico apuntan primero a la estabilidad económica y luego a las instituciones políticas y sociales.

 

Específicamente, el aumento de los niveles de deuda podría producir burbujas de crédito que eventualmente exploten.

 

Al mismo tiempo, es un hecho que el crecimiento de la fuerza laboral en los mercados emergentes se ralentizará a medida que las poblaciones aumenten su edad, sobre todo en China y Rusia; y si además ponderamos la presión social por mejores salarios, podría esperarse que los centros de producción se muden a lugares más baratos o incluso que sean reubicados en mercados avanzados de Norteamérica o Europa.

 

En general, las instituciones y la infraestructura todavía necesitan mejorar de manera significativa en muchos países del E7, lo que también aplica para el F7.

 

En Argentina

 

Segura sostiene que la reconfiguración global político-económica, que ya ha dado comienzo, continuará y se profundizará en los próximos años. En primer lugar, un mundo donde los mercados emergentes tengan un mayor peso será necesariamente un mundo más volátil en términos económicos.

 

En este sentido, destaca que las empresas argentinas en general presentan la ventaja comparativa de la flexibilidad y adaptación a un entorno altamente volátil, como ha sido la economía local de los últimos 50 años.

 

Además, los sectores tradicionalmente competitivos podrían ver potenciadas sus ventajas.

 

Argentina, siendo el octavo país del mundo en tamaño y con poca densidad poblacional, presenta un enorme potencial para la producción, industrialización y exportación de bienes basados en recursos naturales, cuya macrotendencia de largo plazo es de una mayor escasez.

 

Por otra parte, Argentina cuenta aún con una base de capital humano y una estructura social urbana que permite una buena plataforma de desarrollo para negocios relacionados a servicios de tecnología de la información, de la salud y farmacéutica y a las industrias del entretenimiento y la cultura, entre otras.

 

El rápido crecimiento de algunas de las economías de la región puede presentar interesantes oportunidades de expansión donde dar los primeros pasos hacia la expansión internacional, en entornos relativamente más semejantes a, por ejemplo, las economías asiáticas.

 

Finalmente, la confluencia de otras dos macrotendencias está dando lugar a una profunda reconfiguración del sistema tributario internacional. Esto es así porque a las mayores necesidades de financiamiento público de los países desarrollados – para atender a los sistemas de seguridad social de una población cada vez más envejecida y urbana – se suma el creciente peso político de los países emergentes, que presionan para que el sistema tributario internacional contemple sus peculiares puntos de vista y necesidades.

 

A resultas de ello, el G20 ha dado impulso a un ambicioso plan para evitar que las inconsistencias del sistema tributario internacional permita a las empresas multinacionales disminuir su carga fiscal, facilitada entre otras cosas por el desarrollo tecnológico y la posibilidad que les brinda de desplegar de manera global la cadena de valor.

 

La iniciativa BEPS (Base Erosion and Profit Shifting), llevada adelante por la OCDE3 a instancias del G20, tendrá un profundo impacto no sólo en el costo fiscal de las empresas, sino también en el desarrollo geográfico de la cadena de valor y en la posición competitiva, con un cierto sesgo favorable hacia los nuevos negocios vis-á-vis ya establecidos, lo cual tendería a disminuir las barreras de entrada para cierto tipo de actividades.

 

Por otro lado, una mayor demanda de información y transparencia en los negocios solapará cada vez más el riesgo fiscal con el riesgo reputacional.

 

Argentina no sólo no es ajena a esta tendencia, como miembro del G20, sino que podría la misma verse potenciada por el particular contexto de déficit fiscal por el que atraviesa el país.

 

“Preparados para el futuro, vivimos en un mundo dinámico”

 

PwC identificó cinco megatendencias que impactarán directamente en un futuro cercano y que se reflejarán en la demografía, urbanización, el clima, la tecnología y los cambios en el poder económico, afirma Martín Barbafina, socio de PwC Argentina.

 

Fue al presentar el informe elaborado a nivel internacional por la consultora, según el cual “la incertidumbre y el cambio son las realidades con las que los ejecutivos y la sociedad en general conviven día a día”.

 

Una megatendencia es un patrón o movimiento de gran impacto en la sociedad y en los negocios que se mantendrá por un prologando período y cuyo efecto puede ser inmediato.

 

Este nuevo modelo se presenta como un desafío de liderazgo y que demandará la búsqueda de un nuevo equilibrio mundial.

 

Nadie está exento a ellas. Podemos verlas, sentirlas en nuestras actividades diarias. Y las que no, las veremos pronto.

 

Para dar un ejemplo, según estudios de la Organización de Naciones Unidas, la población mundial que hoy se calcula en 7.000 millones de habitantes, ascenderá a cerca de 10.000 millones para 2100.

 

Además, en las próximas décadas se sumarán 3.000 millones de personas a las clases medias y sus niveles de consumo también aumentarán.

 

¿Estaremos preparados para abrirle las puertas a un mejor y masivo bienestar?

 

En el presente informe analizaremos la primera megatendencia, que se relaciona con los cambios en el poder económico global durante los próximos años.

 

¿Cómo se dará el nuevo equilibrio del poder? ¿Cómo reaccionarán los consumidores?

 

El foco del crecimiento mundial ha cambiado. En el reparto del nuevo poder económico, los mercados emergentes van ganando terreno por sobre los desarrollados. De acuerdo con las estimaciones de PwC, para 2050 el PBI de los 7 países emergentes (China, India, Brasil, Rusia, Indonesia, México y Turquía) crecerá exponencialmente. Lo que en 2009 representaba 20,9 cuatrillones de dólares, en cuatro décadas alcanzará los 8.138 cuatrillones.

 

Por su parte, se pronostica que para 2030, 7 de las 12 mayores economías del mundo provengan justamente del grupo de los denominados E7.

 

Desde PwC, buscamos adelantarnos a las megatendencias, que influirán directamente sobre nuestros clientes y sobre nosotros mismos como organización, para lo cual debemos estar preparados.

 

Llegaron para quedarse

 

“Hablamos de algo muy grande, que ya está entre nosotros y va a perdurar en el tiempo –explica Blair Sheppard, líder global en estrategia y liderazgo de PwC–.

 

El mundo está experimentando cambios profundos que redefinirán la sociedad en general y también la forma de hacer negocios. Son tendencias que resultan significativas y generan grandes impactos, en diferentes sentidos. Son “megatendencias”.

 

Una megatendencia es un patrón que tiene un impacto decisivo sobre una organización y sobre la sociedad en su conjunto”.

 

¿Cómo impactan en los negocios?

 

Las megatendencias pueden generar grandes oportunidades o amenazas para las organizaciones, de acuerdo a cómo interactuemos con nuestros clientes y comunidades.

 

Influencian los negocios de tres maneras distintas: porque producen cambios en la sociedad en general, porque afectan a los consumidores, y por su impacto que tienen sobre nosotros como individuos.

 

Por ejemplo, los cambios en el comportamiento de los consumidores son consecuencia de la colisión de tres grandes tendencias, como los cambios demográficos, los cambios tecnológicos y los cambios en el poder económico global.

 

¿Cómo podemos transformarlas en oportunidades?

 

Estas grandes tendencias varían según el lugar del mundo en el que nos encontremos, por lo que las organizaciones y las sociedades tendrán que comprender su impacto local.

 

Al mismo tiempo, pensar en las megatendencias supone pensar en el largo plazo. En consecuencia, la clave para transformarlas en oportunidades estará en resolver problemas a corto plazo con perspectivas a largo plazo. Sería un error creer que el corto y el largo plazo son independientes uno del otro: si la tendencia está aquí y se quedará por un largo tiempo, debemos aprender a resolver problemas en el corto plazo, pero con una visión a largo plazo.

 

 

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