La nueva vieja Hungría, pesadilla centroeuropea

Aparte de otros países con fuertes minorías derechistas, la Unión Europea afronta un régimen que reescribe su propia historia. En el poder desde 2010, el primer ministro Viktor Orbán quiere una “gran Hungría” y ver entre rejas a sus antecesores.

<p>Esas intenciones y otras (por ejemplo, un banco central reducido a oficina recaudadora) figuran junto con una grotesca reforma electoral. Este tipo de delirios inquieta desde hace a&ntilde;os a Bruselas. Am&eacute;n de continuas marchas callejeras contra el jefe de gabinete y sus ac&oacute;litos, la mera idea lanzada por Orb&aacute;n contiene anacronismos tales como &ldquo;retornar a los l&iacute;mites fundacionales&rdquo;. Vale decir, a la monarqu&iacute;a de Esteban (997-1038), vasalla no del Imperio Germ&aacute;nico sino de la Santa Sede, hoy regentada por un b&aacute;varo.<br />
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Esa Hungr&iacute;a abarcaba las actuales Eslovaquia, Eslovenia, Croacia y Transilvania. Sea como fuere, Budapest estrenar&aacute; constituci&oacute;n el 2 de enero, votada por un parlamento controlado por una mayor&iacute;a ultranacionalista (60%). Entre los excesos del texto, una cl&aacute;usula somete todos los medios de comunicaci&oacute;n a estricta vigilancia. En febrero, la &uacute;ltima emisora libre, Club R&aacute;di&oacute;, ser&aacute; clausurada.<br />
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Por otra parte, la selecci&oacute;n de jueces y fiscales ser&aacute; resorte del poder ejecutivo. Hasta los consejos escolares ser&aacute;n integrados con los mismos criterios corporativistas. Hungr&iacute;a misma dejar&aacute; de llamarse &ldquo;rep&uacute;blica&rdquo; y pasar&aacute; a ser &ldquo;naci&oacute;n magyar&rdquo;. Como se&ntilde;alan diarios de Viena, Praga o Zagreb, el peque&ntilde;o pa&iacute;s (93.000 km2, 11.500.000 habitantes) ya muestra notable retraso en lo tocante a banca, finanzas y leyes laborales. S&oacute;lo prospera la ense&ntilde;anza religiosa.<br />
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Naturalmente, Orb&aacute;n desde&ntilde;a a la Uni&oacute;n Europea y sostiene que, en realidad, su tierra ya estuvo a la cabeza de una confederaci&oacute;n cristiana en el siglo X. Pero la historia no convalida esas reivindicaciones: Carlos I Roberto (1308/42) inici&oacute; una dinast&iacute;a francesa, Anjou. Un siglo despu&eacute;s, Segismundo de Luxemburgo perd&iacute;a Hungr&iacute;a a manos del Imperio Otomano. Reci&eacute;n en el siglo XVII, el reino reaparece en el mapa, aunque como parte de la monarqu&iacute;a de los Habsburgo. Por ende &iquest;qu&eacute; modelo elegir&aacute; Orb&aacute;n?</p>
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