La crisis dio al rico lo que quitó a la clase media

La última edición del "Informe del Trabajo Mundial" que elabora la OIT destaca "la contracción del tamaño de los grupos de ingresos medios en las economías avanzadas” y su incidencia en las inversiones de largo plazo.

4 junio, 2013

Pone como ejemplo en primer término de la disminución del tamaño del grupo de ingresos medios a España,  que descendió de 50 por ciento en 2007 a 46 a fines de 2010; mientras que en Estados Unidos, el 7 por ciento más rico de la población aumentó su patrimonio neto promedio en los primeros dos años de recuperación -de 56 en 2009 a 63 en 2011- contra la disminución del patrimonio neto del restante 93 por ciento de los norteamericanos.
 
El problema que presenta esta distribución es, según la OIT, que “las inversiones a largo plazo dependen de la proximidad de un grupo numeroso y estable de ingresos medios que consuman”.
 
La OIT recomendó un equilibrio entre los objetivos macroeconómicos y del empleo, lo que significa una progresión sostenible de las medidas de consolidación fiscal y una mayor atención en el impacto social y el trabajo de las diversas medidas macroeconómicas, como también resolver ineficiencias financieras.
 
Más de 30 ejemplos de políticas de mercado laboral, inversiones productivas y protección social bien concebidas pueden servir tanto a los objetivos sociales como económicos, indicó el Informe.
 
“Hay que abordar los obstáculos para que el empleo se ubique en los primeros puestos de la agenda de reforma, en especial las convicciones arraigadas sobre el impacto negativo de las intervenciones del gobierno en la competitividad y el crecimiento económico, y saber qué hacer frente a los problemas distributivos”, señaló el Informe del organismo laboral.
 
También recomendó mejorar los derechos de los trabajadores para alentar las inversiones productivas y la generación de empleo.
 
La OIT puede proporcionar asesoría competente sobre políticas favorables al empleo y contribuir con una mejor coordinación internacional, en tanto “la movilización y fortalecimiento del diálogo social en los países puede ayudar a generar grupos que apoyen el cambio hacia enfoques más favorables al trabajo”, señaló.
 
 
En las economías en desarrollo y emergentes, en cambio, el tamaño del grupo de ingresos medios aumentó de 263 millones a 684, lo que fue “un importante logro de un creciente número de países de América Latina y Asia, extendido a algunos de Africa y la región árabe”, se llama la atención en el informe.
 
Pero un grupo “fluctuante” y vulnerable por encima del nivel de pobreza aumentó de 1.117 millones en 1999 a 1.925 en 2010, la mayor parte en las economías de bajos y medios ingresos.
 
“En los países en desarrollo, el desafío más importante es consolidar los progresos en la reducción de la pobreza y las desigualdades”, afirmó Raymond Torres, director del Instituto Internacional de Estudios Laborales, el centro de investigación de la Organización Internacional del Trabajo, en tanto las inversiones productivas, el salario mínimo y la protección social ayudaron a ello en Brasil, Costa Rica, India, Indonesia, Turquía y Vietnam.
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