Islandia zafó por desoír a la UE

El Presidente atribuye la recuperación a haberse negado a aplicar la austeridad. "Los intereses económicos en una mano y la democracia en la otra", dice el Presidente, según la edición americana de El País.

19 febrero, 2015

El colapso de la banca a finales de 2008 llevó a Islandia a una pérdida de 8% de su riqueza en dos años y a una inédita tasa de desempleo de 11,9%.

 

La economía de la isla dio un giro a partir de 2011. Basándose sobre todo en el turismo, las exportaciones pesqueras y la industria del aluminio, Islandia recuperó el terreno perdido, la tasa de desempleo oscila entre el 3% y el 4% y el Gobierno ha previsto una expansión del Producto Interior Bruto (PIB) del 3,3%, describe El País en la edición americana.

 

El Presidente del país, Olafur Ragnar Grimsson, ha atribuido en parte esa recuperación a haber desoído los consejos de los organismos internacionales, en particular la Comisión Europea, para que aplicara medidas de austeridad.

 

A pesar de que no ha querido dar consejos a Grecia, el Presidente islandés ha destacado que la UE se equivocó con su caso. “¿Por qué deberían tener razón en otros?”, ha planteado.

 

El presidente islandés pronunció este miércoles una conferencia en la escuela de negocios Iese, tras la cual mantuvo un almuerzo con periodistas.

 

Olafur Ragnar Grimsson recomendó a la UE que saque sus conclusiones sobre la crisis y la recuperación de Islandia y reclamó mantener los equilibrios entre “la democracia” y los “intereses económicos”.

 

“Los intereses económicos en una mano y la democracia en la otra”, sostuvo.

 

El Presidente rechazó que la población deba sufrir con medidas de duros recortes presupuestarios y abogó por la combinación que empleó el país, que pasó por renegociar la deuda (el país rechazó en un referéndum pagar por los errores de sus bancos) y una devaluación de la moneda.

 

El país, sin embargo, mantiene severos controles de capital desde 2008 y es sólo ahora cuando empieza a plantearse si debe eliminar o no las restricciones que bloquean la libre circulación de fondos por una cuantía que equivale al 50% del PIB.

 

Después que en 2009 Islandia iniciara las negociaciones para incorporarse a la Unión Europea, el año pasado el Gobierno de centroderecha decidió romperlas.

 

El Presidente aseguró este miércoles que esa opción no está “olvidada”, puesto que una parte del país todavía aboga por la integración.

 

Sin embargo, el jefe de Estado de Islandia admitió que la cuestión pesquera pesa en la decisión.

 

En el país está vigente un sistema de cuotas que Gobierno y sector pesquero defienden a capa y espada y que despierta recelos en Bruselas, sobre todo en cuanto a las capturas de caballa. 

 

Olafur Ragnar Grimsson sostuvo que Islandia “nunca aceptará” esas condiciones. Aun así, ha afirmado que el debate sigue vivo y ha recordado que el país ya forma parte de varios acuerdos económicos y de seguridad del continente.

 

El Presidente de Islandia explicó que hoy el turismo y las exportaciones de pescado, sobre todo de bacalao, son los puntales del país.

 

La industria turística lleva tres años creciendo a un ritmo de entre el 15% y el 20%, lo cual al principio se debió a la devaluación de la moneda y luego a las campañas turísticas que se han lanzado.

 

En un país de 320.000 habitantes, cada año se reciben ya un millón de turistas, procedentes sobre todo de Europa y Estados Unidos, pero ahora también de Asia.

 

“En los próximos 5 o 10 años el reto es seguir con la misma experiencia sin hacer daño al medio ambiente”, ha sostenido el Presidente islandés. Este destacó que la crisis financiera llevó a trabajadores de ese a otros sectores, lo cual ha fomentado la creatividad y la innovación.

 

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