Este viernes comienza a definirse el rol de la ONU en la posguerra

Hay dos temas a resolver, la ayuda humanitaria y la reconstrucción de Irak. En cuanto al primero, la participación de la ONU ya ha sido coordinada. El segundo, en cambio, es mucho más complejo ya que implica miles de millones de dólares.

Rusia, uno de los principales interesados en la región quiere definir la cuestión lo antes posible y asegurar que los millonarios firmados que el régimen de Saddam Hussein serán respetados. Por esa razón, organizó una cumbre ruso-franco-germana que se iniciará este viernes en San Petersburgo.

El objetivo es devolver al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el manejo de la posguerra, incluida la reconstrucción del país de Medio Oriente.

En la reunión estarán presentes los presidentes ruso, Vladímir Putin, y francés, Jacques Chirac, y el canciller federal alemán, Gerhard Schroeder.

Lo llamativo será la ausencia, por problemas de agenda, del secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan. La decisión del funcionario se produjo después de las declaraciones de los primeros mandatarios de Estados Unidos, George Bush, y de Inglaterra, Tony Blair, que aseguraron que la ONU tendrá un “rol vital” en la reconstrucción de Irak.

Según afirma la agencia EFE, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Igor Ivanov, habló por teléfono con Annan, con quien “intercambió opiniones sobre la situación en Irak desde la óptica de la importancia de garantizar el papel central de la ONU en el arreglo posbélico en ese país”. Sin embargo, no se explicaron otras razones que justifiquen la ausencia de Annan a la cumbre.

Tal vez Naciones Unidas tenga claro el apoyo de los países que participarán de la reunión y quiera apuntar sus fuerzas a los que no están tan convencidos del rol que llevará a cabo en la posguerra, principalmente Estados Unidos y posteriormente Gran Bretaña. La teoría de que las regalías obtenidas en el futuro deberán pagar el costo de la reconstrucción del país es una idea vigente en los aliados.

En cambio, la postura de Rusia se mantiene inalterable: sólo la ONU puede legitimar las variantes de administración provisional y el régimen de un gobierno implantado desde el exterior en Irak.

La diplomacia rusa aseguró que esto causará numerosos conflictos, y no sólo irritaría las relaciones con los Estados Unidos, sino que “se puede llegar a la ruptura de la coalición (Rusia, Francia y Alemania) existente en el Consejo de Seguridad antes del comienzo de las operaciones militares” en Irak.

Rusia, uno de los principales interesados en la región quiere definir la cuestión lo antes posible y asegurar que los millonarios firmados que el régimen de Saddam Hussein serán respetados. Por esa razón, organizó una cumbre ruso-franco-germana que se iniciará este viernes en San Petersburgo.

El objetivo es devolver al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas el manejo de la posguerra, incluida la reconstrucción del país de Medio Oriente.

En la reunión estarán presentes los presidentes ruso, Vladímir Putin, y francés, Jacques Chirac, y el canciller federal alemán, Gerhard Schroeder.

Lo llamativo será la ausencia, por problemas de agenda, del secretario general de Naciones Unidas, Kofi Annan. La decisión del funcionario se produjo después de las declaraciones de los primeros mandatarios de Estados Unidos, George Bush, y de Inglaterra, Tony Blair, que aseguraron que la ONU tendrá un “rol vital” en la reconstrucción de Irak.

Según afirma la agencia EFE, el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Igor Ivanov, habló por teléfono con Annan, con quien “intercambió opiniones sobre la situación en Irak desde la óptica de la importancia de garantizar el papel central de la ONU en el arreglo posbélico en ese país”. Sin embargo, no se explicaron otras razones que justifiquen la ausencia de Annan a la cumbre.

Tal vez Naciones Unidas tenga claro el apoyo de los países que participarán de la reunión y quiera apuntar sus fuerzas a los que no están tan convencidos del rol que llevará a cabo en la posguerra, principalmente Estados Unidos y posteriormente Gran Bretaña. La teoría de que las regalías obtenidas en el futuro deberán pagar el costo de la reconstrucción del país es una idea vigente en los aliados.

En cambio, la postura de Rusia se mantiene inalterable: sólo la ONU puede legitimar las variantes de administración provisional y el régimen de un gobierno implantado desde el exterior en Irak.

La diplomacia rusa aseguró que esto causará numerosos conflictos, y no sólo irritaría las relaciones con los Estados Unidos, sino que “se puede llegar a la ruptura de la coalición (Rusia, Francia y Alemania) existente en el Consejo de Seguridad antes del comienzo de las operaciones militares” en Irak.

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