En busca de la actividad económica perdida

Sólo un mix de restricción monetaria con enfoque keynesiano expansivo, restricciones de importación y mercado de cambio planificado contuvo los desequilibrios macro de 2014, pero igual reaparecerán, según la UNSM.

El contexto global de este comportamiento de la economía argentina es el impacto por la caída de precios del petróleo y comodities soft, la suba de la tasa de interés de los EE.UU. y países emergentes, que presentan situaciones distintas a las de la década anterior para su crecimiento.

 

El nivel de actividad para este año no tiene otro objetivo que buscar la posibilidad de recuperar la pérdida del 2014, y ello de la mano del estímulo al consumo con la liberación de algunos insumos importados y donde el rebote podría no darse debido a la falta de divisas y la necesidad de financiar una política fiscal expansiva, teniendo en cuenta el proceso eleccionario que se celebrará los próximos meses, señala en el número 112 del panorama económico y financiero el coordinador del Centro de Investigación y Medición Económica de la Escuela de Negocios de la Universidad Nacional de San Martín, Enrique Déntice.

El nivel de actividad del sector manufacturero se percibe desde comienzos del 2015 con restricciones, consecuencia de la caída de la producción automotriz y de los otros sectores con menor peso específico.

 

Los resultados de enero muestran una producción automotriz relativamente baja respecto al año anterior, sin embargo entendemos que el comportamiento sectorial solo podrá ser predecible con la comparación de febrero.

 

Maquinaria agrícola presenta un resultado declinante y con impacto para las economías regionales. Maquinarias y equipos, textil, plásticos, refinerías, metálicas básicas, papel, productos farmacéuticos y bebidas abarcan el conjunto sectorial en caída.

 

El sector alimentos es potenciado por molienda y aceites, al igual que despacho de cemento, únicos rubros con aumentos en la variación interanual.

 

En el mercado de cambios se observa calma; dólar oficial que en su evolución no compensa el avance de la inflación y que mantiene una brecha de 50%con el dólar no oficial, un nivel de reservas de u$s 30.000 millones en promedio.

 

En este escenario la demanda de divisas aumenta mientras de la oferta (de divisas agrícola) no acompaña como se esperaba por la estacionalidad, ya que el agro aporta menos.

 

La política de mantener reservas para sostener tipo de cambio tiene su costo: nivel de actividad como el descrito y en el medio o largo plazo es inflacionario.

 

El sistema financiero por su parte se muestra líquido explicado esto en el crédito nulo en su demanda y en el crecimiento de los depósitos en pesos.

 

Con reservas limitadas los aportes del swap chino y la emisión de bonos de YPF aportan vía cuenta capital la posibilidad de prolongar hasta octubre una baja volatilidad en el tipo de cambio.

Universidad Nacional de San Martín

 

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