El gabinete finaliza sus deliberaciones

Pronostican crecimientos "muy grandes" de la economía y el empleo. El Gobierno intenta cambiar su imagen y suscitar un clima de confianza en el futuro económico y social.

Con un pronóstico optimista, que el crecimiento económico y del empleo serán “muy grandes” este año, el gabinete ampliado finalizaba esta tarde su megareunión de dos días.

Las deliberaciones comenzaron ayer en la quinta de Olivos y en la primera de las dos jornadas el jefe del Estado pidió “más acción” a sus ministros y funcionarios, que superaron el centenar, y que impulsen nuevas reformas en todas las áreas para apurar la reactivación.

Los observadores políticos coinciden en términos generales en que la reunión tiene como objetivo principal revertir la imagen de estancamiento que pesó sobre él durante 2000 y asumir una ofensiva destinada a modificarla.

Consciente de que la política y la economía son ciencias humanas y no exactas, tiene en claro la influencia de los factores psicológicos en su desarrollo; de ahí que procure exponer ante el país y el mundo la presencia de un equipo homogéneo y de una perfilada política de Estado para el corto y mediano plazo.

La crisis provocada en su momento por la renuncia de Carlos Alvarez a la vicepresidencia promovió, además de factores de orden económico y social, un clima de pesimismo que parecía imposible de modificar; sin embargo, a partir del blindaje financiero y de modificaciones en las circunstancias externas, la situación cambió al punto de que la Bolsa de Valores está cerca de recuperar los niveles de los meses previos al desplome del año pasado.

De la Rúa convocó a sus ministros y colaboradores a la acción, a trabajar en equipo superando discrepancias y antagonismos circunstanciales y a transmitir optimismo a través de los medios de comunicación.

El objetivo más cercano es reactivar fuertemente la economía y, en especial, crear la imagen en la gente de que el gobierno ha cambiado su ritmo y está decidido a substituir su cautela por una mayor agresividad en el accionar destinado a aumentar el PBI y disminuir la desocupación.

Por estas razones, insistió en que la ayuda financiera internacional despeja el futuro y no deja lugar al fracaso como, por otra parte, han señalado los analistas de los centros económicos más importantes.

Ministros, secretarios, subsecretarios y legisladores, que fueron sumándose con el transcurrir de las horas, debido a las imprevistamente largas exposiciones de algunos miembros del gabinete, oyeron al primer mandatario exhortarlos a pasar a los hechos, tal vez recordando la conocido recomendación hecha a los argentinos por Ortega y Gasset hace ya varias décadas.

Con un pronóstico optimista, que el crecimiento económico y del empleo serán “muy grandes” este año, el gabinete ampliado finalizaba esta tarde su megareunión de dos días.

Las deliberaciones comenzaron ayer en la quinta de Olivos y en la primera de las dos jornadas el jefe del Estado pidió “más acción” a sus ministros y funcionarios, que superaron el centenar, y que impulsen nuevas reformas en todas las áreas para apurar la reactivación.

Los observadores políticos coinciden en términos generales en que la reunión tiene como objetivo principal revertir la imagen de estancamiento que pesó sobre él durante 2000 y asumir una ofensiva destinada a modificarla.

Consciente de que la política y la economía son ciencias humanas y no exactas, tiene en claro la influencia de los factores psicológicos en su desarrollo; de ahí que procure exponer ante el país y el mundo la presencia de un equipo homogéneo y de una perfilada política de Estado para el corto y mediano plazo.

La crisis provocada en su momento por la renuncia de Carlos Alvarez a la vicepresidencia promovió, además de factores de orden económico y social, un clima de pesimismo que parecía imposible de modificar; sin embargo, a partir del blindaje financiero y de modificaciones en las circunstancias externas, la situación cambió al punto de que la Bolsa de Valores está cerca de recuperar los niveles de los meses previos al desplome del año pasado.

De la Rúa convocó a sus ministros y colaboradores a la acción, a trabajar en equipo superando discrepancias y antagonismos circunstanciales y a transmitir optimismo a través de los medios de comunicación.

El objetivo más cercano es reactivar fuertemente la economía y, en especial, crear la imagen en la gente de que el gobierno ha cambiado su ritmo y está decidido a substituir su cautela por una mayor agresividad en el accionar destinado a aumentar el PBI y disminuir la desocupación.

Por estas razones, insistió en que la ayuda financiera internacional despeja el futuro y no deja lugar al fracaso como, por otra parte, han señalado los analistas de los centros económicos más importantes.

Ministros, secretarios, subsecretarios y legisladores, que fueron sumándose con el transcurrir de las horas, debido a las imprevistamente largas exposiciones de algunos miembros del gabinete, oyeron al primer mandatario exhortarlos a pasar a los hechos, tal vez recordando la conocido recomendación hecha a los argentinos por Ortega y Gasset hace ya varias décadas.

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