El FMI reconoce que debe cambiar de actitud en América Latina

El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), el alemán Horst Koehler, aseguró en Brasilia que el organismo deberá reestructurar la forma en que se relaciona con los países latinoamericanos.

El director gerente explicó que, en los próximos meses, el Fondo analizará una serie de puntos con los gobiernos de la región y que en este año anunciará los cambios que serán realizados.
Y subrayó que, en primer lugar, el FMI tiene bien claro que debe
empeñarse por promocionar la vinculación del crecimiento económico y la generación de empleo a la necesidad que los países latinoamericanos tienen en obtener inversiones para proyectos de infraestructura.

Koehler dijo que el FMI verificó con preocupación “que las inversiones en infraestructura, en muchos países de América Latina, declinaron en la última década”.
Asimismo, pidió a expertos del organismo financiero internacional que analicen esa situación y definan cómo la entidad debe actuar para revertirla, pues “eso ayudará a impulsar el desarrollo sostenido en Latinoamérica”, según consideró.

En segundo lugar, Koehler subrayó que el FMI tiene que empezar a crear las condiciones para tornar disponibles las líneas de crédito que permitan a los países latinoamericanos blindar sus economías contra los efectos de las crisis financieras.
“Más que nunca, debemos pasar a concentrarnos en la prevención de crisis (económicas)”, consideró el representante, que comenzó un recorrido de dos días por Brasil, donde, además de la capital, visitará los Estados de Minas Gerais y Sao Paulo.

El director gerente comentó que ésos fueron los temas principales de la entrevista que mantuvo con Lula; con el ministro de Hacienda, Antonio Palocci; y con el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles.
Palocci, quien asistió con Koehler a una parrillada ofrecida por el mandatario brasileño en la Granja do Torto, casa de campo de la Presidencia, dijo que su gobierno cree que ya existe una evolución importante en la relación del Fondo con varias de las naciones que solicitan préstamos, lo que podría permitir que esos nuevos programas fuesen ofrecidos bajo la forma de “seguros”.
Para Palocci, el FMI tiene que permitir que esos “seguros” puedan ser utilizados por los países, “en la medida que enfrenten choques externos o dificultades (económicas) inesperadas”, sin que el Fondo necesite implementar largos y permanentes programas económicos.

El director gerente explicó que, en los próximos meses, el Fondo analizará una serie de puntos con los gobiernos de la región y que en este año anunciará los cambios que serán realizados.
Y subrayó que, en primer lugar, el FMI tiene bien claro que debe
empeñarse por promocionar la vinculación del crecimiento económico y la generación de empleo a la necesidad que los países latinoamericanos tienen en obtener inversiones para proyectos de infraestructura.

Koehler dijo que el FMI verificó con preocupación “que las inversiones en infraestructura, en muchos países de América Latina, declinaron en la última década”.
Asimismo, pidió a expertos del organismo financiero internacional que analicen esa situación y definan cómo la entidad debe actuar para revertirla, pues “eso ayudará a impulsar el desarrollo sostenido en Latinoamérica”, según consideró.

En segundo lugar, Koehler subrayó que el FMI tiene que empezar a crear las condiciones para tornar disponibles las líneas de crédito que permitan a los países latinoamericanos blindar sus economías contra los efectos de las crisis financieras.
“Más que nunca, debemos pasar a concentrarnos en la prevención de crisis (económicas)”, consideró el representante, que comenzó un recorrido de dos días por Brasil, donde, además de la capital, visitará los Estados de Minas Gerais y Sao Paulo.

El director gerente comentó que ésos fueron los temas principales de la entrevista que mantuvo con Lula; con el ministro de Hacienda, Antonio Palocci; y con el presidente del Banco Central, Henrique Meirelles.
Palocci, quien asistió con Koehler a una parrillada ofrecida por el mandatario brasileño en la Granja do Torto, casa de campo de la Presidencia, dijo que su gobierno cree que ya existe una evolución importante en la relación del Fondo con varias de las naciones que solicitan préstamos, lo que podría permitir que esos nuevos programas fuesen ofrecidos bajo la forma de “seguros”.
Para Palocci, el FMI tiene que permitir que esos “seguros” puedan ser utilizados por los países, “en la medida que enfrenten choques externos o dificultades (económicas) inesperadas”, sin que el Fondo necesite implementar largos y permanentes programas económicos.

Notas Relacionadas

Suscripción Digital

Suscríbase a Mercado y reciba todos los meses la mas completa información sobre Economía, Negocios, Tecnología, Managment y más.

Suscribirse Archivo Ver todos los planes

Newsletter


Reciba todas las novedades de la Revista Mercado en su email.

Reciba todas las novedades