Cambio climático, en cumbre EE.UU.-China

En la quinta cumbre anual entre Estados Unidos y China, que concluyó ayer en Washington, sobrevoló el ciberespionaje, pero así y todo ambas potencias se pudieron arrancar compromisos para paliar los efectos del calentamiento global.

De acuerdo con la información proporcionada por el Departamento de Estado, los dos países, máximos emisores de dióxido de carbono, han pactado reducir las emisiones de los vehículos pesados, incrementar la captura, uso y almacenamiento de CO2 (CCUS), aumentar la eficiencia energética de los edificios, la industria y el transporte, mejorar la recopilación de datos sobre los gases de efecto invernadero y promover las redes energéticas efectivas.
Hasta ahora, China se había mostrado reticente a adoptar medidas para reducir el grado de contaminación de su país, con la excusa de que ralentizaría su crecimiento económico, una actitud que parece haber cambiado tras la llegada al poder de Xi Jinping. 

Hace un mes, en la cumbre que el líder chino mantuvo con Obama en California, ambos dirigentes acordaron reducir la producción y el consumo de los hidrofluorocarbonos.
Si el entendimiento para combatir el cambio climático ha sido palpable, la divergencia en torno de la ciberseguridad ha sido tan formidable que ambos países acordaron tratar el tema en una comisión independiente para evitar poner en riesgo el éxito del resto de los asuntos objeto de la reunión. 
En la sesión inaugural, el vicepresidente Joe Biden reiteró las acusaciones de EE.UU. hacia el Gobierno de Beijing sobre el robo informático de datos a las empresas de este país por parte del Ejército chino, unas prácticas que han costado a la economía estadounidense pérdidas de 320.000 millones anuales. 
China contraatacó recordando las informaciones filtradas por Snowden sobre el espionaje del Gobierno estadounidense a instituciones chinas.
El secretario de Estado, John Kerry, durante su discurso inaugural de este miércoles, señaló: “¿Cómo podemos podemos paliar los efectos del cambio climático? ¿Cómo podemos liderar el desarrollo de nueva tecnología en materia energética, que es, de hecho, la solución al problema?”
Las palabras de Kerry se enmarcan en la nueva estrategia para la defensa del medio ambiente que el presidente de EE.UU., Barack Obama, presentó el mes pasado, y que prioriza el recorte en las emisiones de CO2 y la eficiencia energética.
En esta línea han ido los acuerdos sobre cambio climático a los que ambas delegaciones han llegado en esta cumbre. 
Durante la cumbre con su homólogo chino en California, Obama sostuvo que el ciberespionaje es menos corrosivo y perjudicial que el ciberrobo que practica Beijing. 
Además del cambio climático y el espionaje a través de Internet, otras materias estratégicas en la relación política y económica de ambos países como Corea del Norte, la proliferación nuclear, las barreras regulatorias a la exportación o la devaluación artificial del yuan, también se debatieron a lo largo de las dos jornadas de este diálogo bilateral.
En las reuniones intervenieron 14 agencias de EE.UU. y 16 de China, lideradas respectivamente por el secretario Kerry y el secretario del Tesoro, Jack Lew, y por consejero de Estado, Yang Jiechi, y el vicepremier, Wang Yang. 
Para los cuatro esta es su primera cumbre, ya que todos han accedido a sus respectivos cargos este mismo año. Biden hizo notar esta circunstancia y la importancia de que llegaran a conocerse mejor. 
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