La posibilidad de que Estados Unidos utilice sus reservas de petróleo para aumentar la oferta mundial de crudo ayudó ayer a que se desplomara 9,62% el precio del barril.
La baja del petróleo fue consecuencia del pedido que realizara el candidato demócrata a la presidencia norteamericana,–Al Gore– que reclamó al presidente Clinton medidas extraordinarias para paliar los efectos que la crisis petrolera amenaza tener sobre los costos de la calefacción, precisamente cuando ese país inicia la temporada de invierno.
Gore pidió que se “liberen” al menos parte de los 600 millones de barriles de crudo que integran la reserva estratégica norteamericana para insertarlos en el mercado y descomprimir su situación. El actual vicepresidente, y favorito en las encuestas para suceder a Clinton, abogó por una serie de “trueques” que permitan colocar en el mercado partidas de 5 millones de barriles para intentar bajar los precios.
Pero el gobierno estadounidense no es el único preocupado por la suba del crudo. El vicedirector gerente del Fondo Monetario Internacional –el chileno Eduardo Aninat– alertó sobre las implicancias que el alza del hidrocarburo podría tener sobre las economías latinoamericanas. “Los países que son importadores de crudo en la región podrían crecer menos de lo esperado”, advirtió. Según los cálculos del organismo, la crisis petrolera podría recortar de 4,7 a 4,2% la tasa de crecimiento económico promedio de la región.
La posibilidad de que Estados Unidos utilice sus reservas de petróleo para aumentar la oferta mundial de crudo ayudó ayer a que se desplomara 9,62% el precio del barril.
La baja del petróleo fue consecuencia del pedido que realizara el candidato demócrata a la presidencia norteamericana,–Al Gore– que reclamó al presidente Clinton medidas extraordinarias para paliar los efectos que la crisis petrolera amenaza tener sobre los costos de la calefacción, precisamente cuando ese país inicia la temporada de invierno.
Gore pidió que se “liberen” al menos parte de los 600 millones de barriles de crudo que integran la reserva estratégica norteamericana para insertarlos en el mercado y descomprimir su situación. El actual vicepresidente, y favorito en las encuestas para suceder a Clinton, abogó por una serie de “trueques” que permitan colocar en el mercado partidas de 5 millones de barriles para intentar bajar los precios.
Pero el gobierno estadounidense no es el único preocupado por la suba del crudo. El vicedirector gerente del Fondo Monetario Internacional –el chileno Eduardo Aninat– alertó sobre las implicancias que el alza del hidrocarburo podría tener sobre las economías latinoamericanas. “Los países que son importadores de crudo en la región podrían crecer menos de lo esperado”, advirtió. Según los cálculos del organismo, la crisis petrolera podría recortar de 4,7 a 4,2% la tasa de crecimiento económico promedio de la región.