Banco Mundial: “las privatizadas deben asumir el costo de la devaluación”

El organismo de rédito consideró que el riesgo de devaluación en los contratos de privatización en los servicios públicos no debe ser asumido por los gobiernos ni por los consumidores, sino por las empresas concesionarias.

Así se desprende de un documento elaborado por dos expertos de ese organismo multilateral, Tinothy Irwin y Philip Gray, quienes incluyeron numerosas referencias al enfrentamiento que mantienen el Gobierno argentino y las privatizadas en torno al ajuste en las tarifas de los servicios que prestan esas compañías.

“Muchos contratos fueron estructurados de forma tal que los contribuyentes o los clientes soportaban el riesgo cambiario.

Durante las crisis, el resultado ha sido traumático: los gobiernos rompen los contratos, perjudicando su acceso a los mercados de capitales, o los clientes deben soportar fuertes subas de tarifas, erosionando el apoyo a las privatizaciones”, se señaló en el documento.

Para los especialistas del Banco Mundial, los inversionistas no deberían sorprenderse por las devaluaciones, ya que en los últimos 25 años, las monedas de los países subdesarrollados perdieron en promedio un 72 por ciento de su valor respecto al dólar.

“La inversión privada sostenible en infraestructura depende de encarar este riesgo (devaluatorio) correctamente”, se indicó en el informe.

Irwin y Gray resaltaron también que “el beneficio aparente de asignar el riesgo cambiario al Gobierno es, a menudo, ilusorio”, por lo cual el sector público “generalmente no debe tomar el riesgo cambiario de un proyecto”.

Por su parte, los consumidores “no tienen ninguna influencia” sobre los contratos” y tampoco pueden controlar si los inversionistas se endeudan para financiarse, según el Banco Mundial.

Así se desprende de un documento elaborado por dos expertos de ese organismo multilateral, Tinothy Irwin y Philip Gray, quienes incluyeron numerosas referencias al enfrentamiento que mantienen el Gobierno argentino y las privatizadas en torno al ajuste en las tarifas de los servicios que prestan esas compañías.

“Muchos contratos fueron estructurados de forma tal que los contribuyentes o los clientes soportaban el riesgo cambiario.

Durante las crisis, el resultado ha sido traumático: los gobiernos rompen los contratos, perjudicando su acceso a los mercados de capitales, o los clientes deben soportar fuertes subas de tarifas, erosionando el apoyo a las privatizaciones”, se señaló en el documento.

Para los especialistas del Banco Mundial, los inversionistas no deberían sorprenderse por las devaluaciones, ya que en los últimos 25 años, las monedas de los países subdesarrollados perdieron en promedio un 72 por ciento de su valor respecto al dólar.

“La inversión privada sostenible en infraestructura depende de encarar este riesgo (devaluatorio) correctamente”, se indicó en el informe.

Irwin y Gray resaltaron también que “el beneficio aparente de asignar el riesgo cambiario al Gobierno es, a menudo, ilusorio”, por lo cual el sector público “generalmente no debe tomar el riesgo cambiario de un proyecto”.

Por su parte, los consumidores “no tienen ninguna influencia” sobre los contratos” y tampoco pueden controlar si los inversionistas se endeudan para financiarse, según el Banco Mundial.

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