Argentina y sus socios comerciales, en apuros

La economía argentina caerá en un contexto en el que los tres principales socios comerciales están con problemas: Brasil en recesión, la Unión Europea (UE) con muy poco crecimiento y China en desaceleración.

Los años extraordinariamente favorables para Argentina van quedando atrás. Los precios de nuestros commodities no se recuperarán aunque siguen en un nivel más alto que en los años anteriores a 2003, el dólar seguirá revaluándose, la mayoría de los países devalúan para no perder competitividad, señala el boletín nro. 17 del Observatorio de la Economía Mundial de la Escuela de Negocios, de la Universidad Nacional de San Martín.

 

Al analizar los aspectos sobresalientes de la actual coyuntura, Jorge Remes Lenicov con la colaboración de Anahí Viola y Patricia Knoll extraen de las proyecciones del FMI que el crecimiento en 2015 será de 3,5 %. Las perspectivas de los países desarrollados han mejorado mientras que las de los países en desarrollo habrían disminuido ligeramente.

 

Por otro lado, se desaceleró la inflación y hubo fuertes movimientos en los tipos de cambio: el dólar se revaluó fuertemente. El precio del petróleo sufrió una fuerte caída y no se espera una recuperación de los precios de los demás commodities.

 

En América Latina (AL) para este año se prevé un crecimiento de sólo 0,9 %; por quinto año consecutivo la región viene reduciendo su tasa de expansión. Se proyecta 2 % para 2016.

 

Durante el período 2003-08, cuando los precios de los commodities tuvieron un fuerte aumento, América Latina se expandió, pero no aprovechó el momento para mejorar su estructura productiva y crecer sostenidamente. Por eso es que la caída de los precios de los bienes básicos ha sido un golpe duro y aún no se ha podido recuperar.

 

Las dos mayores economías tendrán un comportamiento dispar: para Brasil se prevé una contracción de 1 % mientras que México crecerá 3 %. Y en la tercera economía, Argentina, se proyecta una caída.

 

Los países en desarrollo se desaceleran

 

El crecimiento estimado para 2015 es de 4,3 %, menor al del año pasado. Por quinto año consecutivo la tasa de crecimiento de los países en desarrollo se viene reduciendo. Refleja principalmente el deterioro de las perspectivas en algunas de las grandes economías, así como la retracción de la actividad de algunos grandes exportadores de petróleo y de otras materias primas.

 

China crecerá menos, India algo más mientras que Rusia y Brasil tendrán una caída en los niveles de actividad.

 

En China se prevé que el crecimiento retroceda a 6,8 % este año y a 6,3 % en 2016. Se encuentra en un proceso de ajuste por los excesos en el sector inmobiliario, el fuerte aumento del crédito y la elevada inversión.

 

Por su parte, India sigue mejorando y se espera que crezca 7,5 % este año y el próximo debido a las recientes reformas de las políticas, el consecuente repunte de la inversión y la caída de los precios del petróleo.

 

Asia Sudoriental tendrá un comportamiento dispar: Malasia se desacelerará, Tailandia y Filipinas crecerán más mientras que Indonesia mantendrá la misma tasa de crecimiento.

 

En Rusia, la economía se contraerá 3,8 % este año y 1,1 % en 2016. El retroceso de los precios del petróleo y las sanciones internacionales han agravado sus debilidades estructurales subyacentes y han empujado el rublo a una depreciación significativa.

 

Perspectivas de la economía mundial

 

Según las proyecciones del FMI, el crecimiento en 2015 será de 3,5 %, tasa prácticamente igual a la del trienio 2012-14 (3,4 % en cada año). Sigue siendo moderado y con perspectivas desiguales entre los principales países y regiones.

 

En comparación con el año pasado, las perspectivas de los países desarrollados (PD) están mejorando mientras que el crecimiento de los países en desarrollo (PED) sería más bajo.

 

No obstante, los PED seguirán generando alrededor del 70 % del crecimiento mundial en 2015.

 

La inflación se ha desacelerado y está por debajo de las metas de los bancos centrales, tanto en los PD como en los PED.

 

El problema está más concentrado en Europa y Japón cuya inflación estuvo alrededor de cero y en China donde la tasa se redujo aceleradamente.

 

Durante 2014, la inflación en los PD y PED fue de 1,4 % y 5,1 % anual, mientras que para 2015 se prevé 0,4 % y 5,4 % respectivamente.

 

En el último año, se presentaron dos hechos no previstos: el abaratamiento del petróleo y fuertes movimientos de los tipos de cambio, que tienen profundas implicaciones distributivas entre los países.

 

Ganan los países importadores de petróleo que les permite aumentar su consumo interno, y la devaluación del euro y del yen en relación al dólar que posibilita el aumento de las exportaciones de Europa y Japón y por tanto dinamizar la producción local.

 

Algunos riesgos

 

Los de carácter macroeconómico se han disipado ligeramente: el principal problema del año pasado, una recesión en la zona del euro, ha disminuido, al igual que las posibilidades de una deflación.

 

Pero los riesgos financieros se han acentuado: los fuertes movimientos de los tipos de cambio y del precio del petróleo, producen rápidamente ganadores y perdedores.

 

Las empresas de energía y los países productores de petróleo se enfrentan a condiciones más difíciles y a mayores riesgos. Lo mismo ocurre con las empresas fuera de los EE.UU. y los gobiernos que se han endeudado en dólares.

 

Si los fuertes movimientos de los tipos de cambio continúan, podrían exacerbar los riesgos financieros y poner nuevamente en el tapete el tema de una guerra de divisas.

 

Además, el muy alto endeudamiento de los gobiernos y del sector privado en los PD y en China siempre es un riesgo, sea por los problemas para el repago como por el proceso de desapalancamiento.

 

Perspectivas para 2016: se prevé un ligero repunte, tanto en los PD como en los PED, estimándose un crecimiento mundial del orden del 3,8 %.

 

El crecimiento potencial para el mediano plazo (2015-2020) ha disminuido, tanto para los PD como para los PED. Ello se debe al envejecimiento de la población, a la desaceleración de la productividad y a la retracción de la inversión.

 

Mejoras en las economías desarrolladas

 

En términos globales, los PD aumentarán su crecimiento este año al 2,4 %, tasa que se mantendrá en 2016. Por cuarto año consecutivo aumentarán su tasa de expansión. Continuará la sólida recuperación en los EE.UU. por la fuerte caída de los precios de la energía, la baja pero manejable inflación, la disminución del déficit fiscal, el fortalecimiento de los balances de las empresas y la mejora del mercado de la vivienda, que compensarían holgadamente el efecto del fortalecimiento del dólar. Se proyecta que el crecimiento alcanzará 3,1 % en 2015 y en 2016. La UE se recuperará, pero lentamente. El abaratamiento del petróleo, la disminución de las tasas de interés, la devaluación del euro, y la flexibilidad monetaria impulsarán la actividad en 2015–16. Se prevé un crecimiento moderado y una inflación atenuada aunque muy baja. Se proyecta que el crecimiento aumentará de 1,4 % en 2014 a 1,8_% este año y a 1,9 % en 2016. Las grandes economías mejorarán: Alemania, Francia, Reino Unido y España, que está saliendo de la depresión; Italia también crecerá pero a tasas muy bajas. En Japón, la economía saldrá de la recesión para crecer suavemente en 2015 (1 %) debido a la devaluación del yen, el alza de los salarios reales y la mayor emisión monetaria, así como a la caída de los precios del petróleo y de las materias primas. Se prevé para 2016 un crecimiento algo mayor. OB

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